jueves, 13 de septiembre de 2012

Cómo estudiar profecía bíblica

La profecía es el "mapa de carretera" que tiene Dios para mostrarnos hacia dónde va la historia. Las predicciones de la Biblia afirman cumplimientos literales y específicos que comprueban que tales profecías ciertamente vienen de Dios. La clave para interpretar la profecía bíblica es hacer una distinción entre qué es literal y qué es simbólico. Por lo tanto, la mejor manera de evitar confusión en el estudio de escrituras proféticas es seguir estas sencillas indicaciones:

1. Interpretar la profecía literalmente siempre que sea posible.
Dios quiso decir exactamente lo que dijo y dijo lo que quiso decir cuando inspiró a "los santos hombres de Dios quienes hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo" (2 Pedro 1:21) a escribir la Biblia. En consecuencia, por regla general podemos aceptar la Biblia literalmente. Dios hace obvias las ocasiones en que Él quiere que interpretemos algo simbólicamente. Una de las razones por las que el libro de Apocalipsis es difícil de entender para algunos es que tratan de espiritualizar los símbolos que aparecen en el libro. Sin embargo, como muchas de las profecías del Antiguo Testamento ya se han cumplido de forma literal, no debe ser difícil imaginar que los eventos proféticos futuros se cumplan literalmente en el momento apropiado. Por lo tanto, sólo cuando los símbolos o las figuras del lenguaje no tienen ningún sentido al interpretarlos literalmente, debe buscarse otra forma de interpretación que no sea literal.

2. Las profecias sobre Israel y sobre la Iglesia no deben confundirse.
Las promesas de Dios para Israel que se cumplirán en "los potreros días", en particular las que se refieren al castigo de Israel durante la tribulación, no tiene nada que ver con la Iglesia. La Biblia realiza promesas específicas a la Iglesia en el sentido de que será arrebatada al cielo antes de la tribulación (Juan 14:2-3; 1 Corintios 15:51-52; 1 Tesalonicenses 4:13-18).

3. Para los pasajes simbólicos, comparar Escritura con Escritura.
La Biblia no se contradice. aún cuando la escribieron muchos hombres inspirados divinamente en un período de 1.600 años, es sobrenaturalmente congruente en su terminología. Un ejemplo, la palabra "bestia" se usa 35 veces en Apocalipsis. Daniel explica que la palabra es símbolo de un rey o de un reino (Daniel 7). Al examinar los contextos en Apocalipsis y Daniel, usted descubrirá que "bestia" tiene el mismo significado en ambos libros.

Aunque algunos pasajes proféticos deben interpretarse simbólicamente, es importante recordar que los símbolos en la Biblia representan personas, cosas y eventos reales. Por ejemplo, los "siete candeleros" en Apocalipsis 1 representan Iglesias reales que en verdad existían cuando se pronunció la profecía.


No hay comentarios: