miércoles, 3 de octubre de 2012

Dispensaciones




El dispensacionalismo es la clave interpretativa que saca el cerrojo de las páginas de la escritura, abre la puerta para que entendamos las profecías, y orienta nuestra forma de pensar en cuanto al plan de acción divino para la historia humana.

El fundamento de la teología dispensacional está conformado por tres principios complementarios. El primer principio declara que la Biblia siempre debe entenderse de acuerdo al significado evidente y literal de las palabras, incluyendo el uso de figuras del lenguaje donde lo indica el contexto. Un segundo principio radica en la premisa de que Dios tiene un plan para Israel como etnia y como nación, un plan distinto del plan para la Iglesia del Nuevo testamento. El tercer principio del dispensacionalismo es que la historia humana es la forma exterior y práctica de un plan eterno de Dios que culmina cuando Él es glorificado.

La palabra griega para dispensación, Oikonomos, significa administración, mayordomía. De manera que una dispensación es una administración distinguible e identificable en el desarrollo del designio de Dios para la historia humana (Efesios 3:2; Colosenses 1:25-26). Dios administra toda la historia humana como si fuera una gran familia, y mueve a los seres humanos a través de etapas secuenciales de su administración. Cada fase o dispensación está determinada por el grado de revelación que el Señor ha proporcionado hasta ese punto en la historia. Dicha revelación especifica las responsabilidades del hombre, las pruebas en cuanto a esas responsabilidades, y la provisión de gracia divina que provee una solución cuando algo falla.

Aunque cada dispensación tiene características distintivas e identificables, las verdades y los principios de la revelación divina y el plan redentor permanecen constantes. La salvación es por gracia, y sólo por fe en Cristo. Antes de la cruz, la fe anticipaba el cumplimiento de la promesa de salvación a través de la obra del mesías. A partir de la crucifixión de Jesucristo, la fe ponía los ojos en el pasado, en su expiación sustitutoria consumada en la cruz. A medida que la revelación divina avanza, se modifican otras características, como por ejemplo la práctica del sacrificio de animales.

A veces los dispensacionalistas difieren en cuanto al número exacto de dispensaciones que se han revelado en la escritura, pero por lo general mencionan las siguientes siete:
  1. Inocencia: desde Adán hasta la caída.
  2. Conciencia: desde la caída hasta el diluvio.
  3. Gobierno humano: desde el diluvio hasta Abraham.
  4. Promesa: desde Abraham hasta Moisés.
  5. La Ley: desde Moisés hasta la cruz.
  6. La Gracia o Era de la Iglesia: desde Pentecostés hasta el arrebatamiento.
  7. Reino milenial: los mil años literales del reinado de Jesucristo luego de su segunda venida.
La teología dispensacional nos permite entender correctamente los tiempos proféticos de Dios para con la humanidad. La era presente no centra su atención en Israel sino en la iglesia como pueblo de Dios. Sin embargo, para que la profecía de Daniel (Daniel 9:27) se cumpla literalmente de la misma manera en que se cumplieron las 69 semanas iniciales (Daniel 9:25-26), la Iglesia debe ser quitada de la tierra. Sólo entonces Dios comenzará a cumplir todo lo que le prometió a Israel en el Antiguo Testamento. A este traslado de la Iglesia se lo llama el arrebatamiento (1 Tesalonicenses 4:16-17), y muchos dispensacionalistas creen que precede a los últimos siete años de lo que Dios ha decretado para Israel -evento que se conoce como la tribulación. Estos siete años, que técnicamente son la finalización de la era de la ley, comienzan después del arrebatamiento de la Iglesia, y culminan con la segunda venida. De modo que la doctrina del arrebatamiento pre-tribulacional de la Iglesia se halla íntimamente identificada con la teología dispensacional.



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