domingo, 21 de octubre de 2012

¿Qué significa "el temor a Dios"?




Debemos hacer algunas distinciones importantes con respecto al significado bíblico de "temer" a Dios. Estas distinciones pueden ayudar, pero pueden también ser un poco peligrosas.

Cuando Lutero se enfrentó a este asunto, hizo la siguiente distinción, que llegó a ser famosa: distinguió entre lo que llamó un temor servil y un temor filial. El temor servil es la clase de temor que siente un prisionero en una cámara de torturas hacia quien lo atormenta, el carcelero o el verdugo. Es esa clase de ansiedad terrible de alguien que está asustado por el peligro real y concreto que representa otra persona. O es la clase de miedo que tendría un esclavo en las manos de un amo malicioso que se acercara con un látigo para atormentarlo. Servil se refiere a una postura de servidumbre ante un amo malévolo.

Lutero distinguió entre eso y lo que llamó temor filial, derivándolo del concepto en latín a partir del cual tomamos la idea de familia. Se refiere al temor que un niño siente por su padre. En ese sentido, Lutero piensa en un niño que siguiente un tremendo respeto y amor por su padre o madre y que anhela agradarles. Tiene ansiedad o temor de ofender a quien ama, no porque tema la tortura o siquiera el castigo, sino porque teme desagradar a aquel que es, en el mundo de ese niño, la fuente de seguridad y amor.

Creo que esta distinción ayuda porque el significado básico de temer al Señor del cual leemos en Deuteronomio se halla también en los libros de la sabiduría, donde se nos dice que "el temor del Señor es la base de la verdadera sabiduría". La atención aquí está centrada en un sentido de asombro y respeto por la majestad de Dios, algo que muchas veces falta en el cristianismo evangélico contemporáneo. Nos volvemos muy frívolos y arrogantes con Dios, como si tuviéramos una relación informal con el Padre. Se nos invita a llamarle ABBA, Padre, y a tener con Él la intimidad que se nos promete, pero aún así no debemos ser frívolos con Dios. Debemos mantener siempre respeto y adoración hacia Él.

Un último punto: si realmente practicamos una adoración saludable a Dios, no deberíamos olvidar que Dios puede ser aterrador. "¡Es algo aterrador caer en manos del Dios vivo!" (Hebreos 10:31). Como pecadores, tenemos toda la razón de temer el juicio de Dios; es parte de nuestra motivación para reconciliarnos con Él.


1 comentario:

Pedro Lugo dijo...

Estoy en un encuentro de caballeros y como I invitado tenemos al teologo Abel Velasco hablandonos de La verdad del Temor a Dios