viernes, 7 de diciembre de 2012

Supera las dificultades

Volaba de Minneapolis a California, o al menos eso creía, cuando el piloto anunció que estábamos de regreso al punto de partida. "¿Por qué?", fue la pregunta de todos en medio de gruñidos y quejas. El piloto explicó que el avión no podía alcanzar la altura necesaria para cruzar las montañas cerca de Denver. Así que a pesar de nuestras murmuraciones, nos encontramos regresando.

Cuando estuvimos de nuevo en tierra, no pasó mucho tiempo antes de que los mecánicos encontraran la causa del problema. Uno de ellos había dejado la manguera de una aspiradora en la puerta, lo cual impedía que quedara herméticamente cerrada y se lograra presurizar la cabina como era debido. Un simple error de un mecánico descuidado había despojado al avión de su capacidad de elevación.

¿Cuál es la manguera que impide que te eleves? Ora para recibir iluminación. Libérate de las preocupaciones. Sigue las disciplinas enunciadas en la Biblia. Comunícate con el "Piloto" y también con los "trabajadores en tierra". Haz lo que sea para deshacerte de "las mangueras" que drenan tu energía o te obligan a retroceder. No te des por vencido. No tomes el autobús. Es mejor volar. Recuerda que te sostienen los brazos eternos de Dios.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

El Tomate como fuente de salud


La deliciosa ensalada de tomates o un buen tuco parecen ser importantes para mantener la salud. Los tomates y sus productos derivados parecen disminuir el riesgo de desarrollar la osteoporosis, el cáncer y las patologías cardiovasculares.
A dichas conclusiones llegó un artículo publicado en el American Journal of Lifestyle Medicine. Los autores recalcaron que el tomate es un alimento disponible en muchas culturas y del que disfrutan personas de todas las edades. Además, no es un producto caro y se puede comer de muchas maneras diferentes. Britt Burton-Freeman y Kristin Reimers incluso consideran que dar a conocer las ventajas de consumir este vegetal “podría ser una estrategia simple y efectiva para que las personas coman más verduras, algo que mejoraría su alimentación y en última instancia su salud”.
TOMATE PARA LA SALUD GENERAL
Los autores analizaron varios estudios relacionados con el consumo del tomate y encontraron que tiene un efecto muy positivo en la salud. Por un lado hallaron que el licopeno, un potente antioxidante, se encuentra en grandes concentraciones en el tomate y, además, es muy fácil de absorber por el cuerpo cuando se incorpora a partir de este vegetal.
Además, este alimento ayuda a prevenir la formación de trombos en la sangre y previene la inflamación, dos factores que ayudan a prevenir los problemas cardiovasculares. Como si esto fuera poco, resulta que el tomate previene varios tipos de cáncer y de patologías como la osteoporosis.
Finalmente, el consumo del tomate parece aliviar el daño que la luz ultravioleta genera en la piel y disminuir el riesgo de desarrollar problemas cognitivos.
“La investigación subraya la relación entre el consumo de tomates y la reducción del riesgo de desarrollar cáncer, enfermedades cardíacas y otras condiciones. La evidencia también sugiere que el consumo de este vegetal debería ser recomendado debido a sus beneficios nutricionales y porque constituye una manera simple y efectiva de aumentar el consumo general de vegetales”, concluyeron los autores.


lunes, 3 de diciembre de 2012

Resucitado por medio del Espíritu

"Dios no da el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano" (Juan 3:34-35).

Jesucristo desempeñó una función que exigía sumisión voluntaria, e hizo la voluntad del Padre mediante el poder del Espíritu. Ese es un acto asombroso de amor y humildad de alguien que es primeramente Dios y que siempre lo será por toda la eternidad.

Es importante reconocer la obra del Espíritu en el ministerio y la resurrección de Jesús porque ella indica que toda la Trinidad participó en la redención de la humanidad.

La mayor confirmación de que Jesucristo es quien dijo ser es que el Padre resucitó al Hijo mediante el poder del Espíritu Santo.


domingo, 2 de diciembre de 2012

Jesucristo... ¿Dios y hombre?

¿Cómo puede una persona tener una naturaleza divina y humana al mismo tiempo, de la manera en que creemos que Jesús las tuvo?

Una de las grandes crisis del cristianismo evangélico actual es la falta de comprensión sobre la persona de Cristo. Casi siempre, cuando miro televisión cristiana, escucho cómo se niega en forma descarada, ignorante e inconsciente uno de los credos clásicos de la fe cristiana. Y desde luego, parte de la razón es que nos resulta muy difícil entender como una persona puede tener dos naturalezas. Usted me plantea la pregunta "¿Cómo?" No sé cómo; sé que Jesús es una persona con dos naturalezas. ¿Cómo puede suceder eso? Mucho antes de que existiera una naturaleza humana, hubo una segunda persona de la Trinidad. La segunda persona de la Trinidad, verdadero Dios de Dios verdadero, Dios mismo, fue capaz de adoptar para sí una naturaleza humana. Ningún ser humano podría invertir el proceso y adoptar para sí una naturaleza divina. No puedo agregar deidad a mi humanidad. No se trata de que Cristo haya cambiado su deidad "en" humanidad. Eso es lo que escucho todo el tiempo: que había un gran Dios eterno que repentinamente dejó de ser Dios y se convirtió en hombre. Eso no es lo que la Biblia enseña. La persona divina tomó sobre si una naturaleza humana. Es imposible entender el misterio de cómo sucedió esto, pero sí podemos pensar que Dios, con su poder, pueda agregarse una naturaleza humana y hacerlo de tal manera que se unan dos naturalezas en una misma persona.

El concilio más importante sobre esta cuestión en la historia de la Iglesia, cuya decisión ha permanecido por los siglos como el modelo de la ortodoxia cristiana, y es sostenida por luteranos, presbiterianos, metodistas, católicos romanos, bautistas -prácticamente todas las ramas de la cristiandad-, es el Concilio de Calcedonia. Se realizó en el año 451, y la Iglesia confesó su creencia acerca de Jesús en la siguiente forma: "Creemos que Jesús es verdaderamente hombre, verdaderamente Dios". Y luego prosiguieron estableciendo pautas acerca de cómo debemos pensar en la forma que estas dos naturalezas se relacionan entre sí. Dijeron que estas dos naturalezas están en perfecta unidad, sin mezcla, división, confusión ni separación. Cuando pensamos en la Encarnación, no confundimos las dos naturalezas creyendo que Jesús tenía una naturaleza humana deificada o una naturaleza divina humanizada. Podemos distinguirlas, pero no podemos separarlas porque existen en perfecta unidad.