miércoles, 16 de octubre de 2013

Cómo Controlar los Gastos


por Crown Financial Ministries

Gastar es un Hábito
¿Perfora el dinero un agujero en su bolsillo? ¿Le da remordimiento de comprador después que ha gastado su dinero?
Si esto suena conocido, ¿cómo puede usted controlar sus gastos a fin de que pueda comprar las cosas que necesita ahora y ahorrar para las cosas que necesitará en el futuro?
Para cambiar los hábitos de gastar, la gente debe primero entender cómo se forman los hábitos y las maneras en que se puede cambiar el comportamiento con respecto a los gastos.
En esencia, deben identificar las fugas de gastos que dan satisfacción inmediata pero que no ayudan a alcanzar las metas financieras y, en cambio, reemplazarlas con una conducta deseable hacia los gastos que quizás no sea inmediatamente gratificante pero que permitirá que se logren las metas financieras.
Cómo Cambiar el Hábito
Lucas 16:11 dice: «Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?»
La gente necesita aprender a manejar la cosa más pequeña que Dios ha puesto bajo su autoridad: su dinero. Por lo tanto, si se siguen las pautas que están a continuación, les ayudarán a controlar los gastos.
1.   Establezca la autodisciplina. Ponga todos los gastos bajo el control de Dios. Al hacerlo, los individuos se convierten en administradores de las finanzas de Dios y todos los gastos entonces deben de verse desde la perspectiva que tome en cuenta si él se complacería de la compra. Con la guía de Dios, se puede romper cualquier mal hábito.
La gente necesita aprender a reconocer el impulso que los coloca en una situación difícil de realizar gastos. Cuando van de compras, pueden evitar los problemas con los gastos producidos por ese impulso al tener un propósito para ir de compras, un límite de tiempo, y un plan escrito.
Por lo tanto, necesitan hacer una lista antes de ir de compras y apegarse a ella.
Además, deben restringir el número de veces que van a la tienda o centro comercial y nunca ir de compras cuando estén con hambre o deprimidos.
2. Cuánto se estira el dinero generalmente depende de qué tanto la gente quiere algo. Como tal, necesitan estar en control del dinero, bajo la dirección de Dios, al limitar lo que hacen, en lugar de que el dinero los esté controlando.
Una vez que los gastos se hayan puesto bajo control, debe haber una determinación de la cantidad que se necesite gastar cada mes en cada área de un presupuesto implementado; y, ya que la idea básica detrás de la preparación del presupuesto es ahorrar dinero con anticipación para los gastos conocidos y desconocidos, debe haber un compromiso para apegarse al presupuesto.
Si la gente está teniendo problemas en que las entradas igualen las salidas, necesitan cortar algo de las salidas. Como tal, deben fijarse en sus presupuestos de manera realista y ver dónde pueden empezar a hacer recortes.
Un presupuesto es un plan de dinero. Con él, la gente puede organizar y controlar sus recursos financieros, establecer y alcanzar metas, y decidir por adelantado cómo va a funcionar el dinero para el bienestar de la familia.
En consecuencia, puesto que cada compra debe considerarse teniendo en cuenta el presupuesto establecido, se debe evitar la compra impulsiva de cualquier artículo que no esté en el presupuesto, especialmente si se va a necesitar que se compren esos artículos con una tarjeta de crédito.
3. La gente necesita rendir cuentas a otras personas durante un período específico de tiempo por todo lo que gastan. Eclesiastés 4:9, 10 dice: «Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante».
Si se rinden cuentas, la gente estará más inclinada a ser cautelosa con sus hábitos de gastos, tendrán una actitud de ver ahora, y comprar más tarde.
De modo que, compare antes de comprar y aprenda a decir no. Mantenga un registro de gastos y compras y comparta esto con el compañero al que le rinde cuentas.
4. Establezca una lista de las cosas que quiere comprar. Cuando la gente sienta tener la necesidad de comprar algo que no está en el presupuesto, deben ponerlo en la lista. Deben esperar siete días y encontrar dos precios adicionales por el mismo artículo, para asegurarse de estar haciendo una buena compra.
Si aún quieren el artículo después que ha pasado una semana, habrán pensado en ello y probablemente estarán obteniendo el mejor precio por ese artículo. Sin embargo, ellos aún así no lo deben cargar a la tarjeta de crédito.
Finalmente, la gente puede tener sólo un artículo de la lista a la vez, de modo que si encuentran nuevas cosas que «quieren» durante la semana, tendrán que decidir entre ambas.
Conclusión
Una buena manera de reducir las deudas es desarrollar la disciplina en los hábitos gastadores. Eso puede incluir el quitar cualquier seguridad que quizás se pueda usar en casos de emergencia: tarjetas de crédito u otras vías de préstamo.
Al comprometerse a no acumular deudas, la gente comienza a hacer retroceder el proceso que produjo la deuda. Entonces, pueden desarrollar un presupuesto equilibrado que controle los gastos y les permita permanecer dentro de los parámetros de sus recursos financieros.



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