lunes, 16 de diciembre de 2013

La rendición de cuentas (parte 4 de 4)

Doce maneras de rendir cuentas
Se dice que la gente presta más atención a lo que usted hace que a lo que usted dice. Una de las herramientas más poderosas a su disposición es su ejemplo. ¿Qué es lo que sus socios ven en su rendición de cuentas? ¿Cómo les rinde cuentas a ellos y a otros dadores importantes?
Para evaluar su propia rendición de cuentas, hágase las siguientes preguntas:
1. ¿Doy cuentas a una junta directiva bien informada e involucrada?
2. ¿Son claras, mensurables y alcanzables mis metas para la alianza?
3. ¿Tengo interés por los buenos resultados tanto como espero que lo tengan mis socios?
4. ¿Me gano la lealtad de mis socios dándoles la mía?
5. ¿Puedo ser contado entre los que cumplen sus promesas?
6. Cuando les pido a mis socios que padezcan alguna pérdida o que renuncien a un beneficio, ¿les soy de ejemplo?
7. ¿Informo a mis dadores con diligencia?
8. ¿Pueden los cristianos locales decir que no engañaré a los que donan ni les diré medias verdades?
9. ¿Puedo rendir cuentas de mi fideicomiso de fondos adecuadamente?
10. Cuando les pido a mis socios un informe financiero, ¿estoy dispuesto a mostrarles el mío?
11. ¿Soy compasivo con aquellos socios que se encuentran en dificultad?
12. ¿Les pido a mis socios que me hagan observaciones cuando ellos piensan que no estoy procediendo bien? Cuando lo hacen, ¿respondo positivamente?
Puede resultar difícil identificar los factores de confianza y establecer las normas de manera conjunta. Los socios, principalmente los interculturales, necesitan mucho tiempo de debates para desarrollar una rendición de cuentas apropiada. Atajos como el envío de encuestas o formularios de evaluación no hacen a la eficacia de la rendición de cuentas. Más bien, adopte un método relacional que pueda implicar más trabajo que el que usted esperaba, pero cuyos resultados habrán hecho valer el esfuerzo.
Lista de control para la rendición de cuentas
Ocho pasos para administrar la rendición de cuentas


Estado actual






No

Necesita
mejorar

Acción
(cuándo y con quién)

1. ¿Sabemos realmente lo que queremos decir con la rendición de cuentas?









2. ¿Estamos convencidos de que la rendición de cuentas opera en ambas direcciones?









3. ¿Entendemos lo que significa la rendición de cuentas para nuestros socios?









4. ¿Tenemos una declaración conjunta sobre el propósito de la rendición de cuentas?









5. ¿Hemos identificado los factores de confianza fundamentales para ambas partes?









6. ¿Tenemos normas claras para administrar la rendición de cuentas?









7. ¿Se revisan al menos anualmente los factores de confianza?









8. ¿Hay coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos?












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