viernes, 16 de mayo de 2014

Mentiras paganas, verdad bíblica (parte 4 de 5)

Mentira pagana #4:
un problema de amnesia
La imagen es clásica: allí yace recostado en el sofá el hombre con su lata de cerveza en una mano, con la boca llena de comida chatarra y su cabeza llena de basura televisiva. Por favor ¿habrá alguien que le alerta al hecho de que hay más en la vida que la NFL y la NBA y la temporada sin fin de béisbol?
Los monistas pulcros y alertas espiritualmente están en lo correcto en querer despertar a la gente del olvido a la realidad espiritual, por medio de la cual piensan que pueden arreglar al mundo. Los monistas creen que las cosas no son como deberían ser. Y están en lo cierto. Tristemente, no se dan cuenta que están proponiendo un engaño aún mayor.
Uno podría esperar que los monistas fueran tranquilos. Si todo es uno y uno es todo, ¿qué podría alguien cambiar? Pero los monistas, a menudo, son personas apasionadas que desean transformar la realidad. Los monistas desean despertar a sus hermanos, hermanas, y a la tierra, a la realidad de la unidad universal. Como el pequeño león Simba en El Rey León, la tierra no ha entendido que las estrellas son su padre.
El monismo odia a los que hacen distinciones porque rompen la unidad del círculo. Hacer distinciones nos ha entumecido, nos mantiene en un estado espiritual de olvido. Dejamos de recordar que pertenecemos al todo. Para unir de nuevo el círculo debemos dejar de dividir el mundo en categorías. El monismo señala con el dedo acusador a las estructuras que otrora considerábamos como algo natural, tales como la autoridad amorosa de un padre en su hogar, o el liderazgo amoroso de un esposo hacia su esposa.
El monismo identifica el pensamiento anticuado del tipo negro y blanco con la cultura cristiana occidental. Encuentran la Biblia llena de patriarcados (responsabilidad masculina/ paterna) y jerarquía (estructuras de autoridad), y acusan a los cristianos de hacer muchas otras distinciones que, según ellos, despedazan al mundo.
El mensaje del monismo es claro: debemos erradicar las distinciones en el mundo y entrar a la unidad mística de todas las cosas. Aquí tenemos una lista parcial que los monistas desearían eliminar. Al estar reflexionando en la lista, te darás cuenta de que hay muchas otras distinciones cristianas que están siendo atacadas a tu alrededor.
creador/criatura
El monismo destruye la distinción entre Dios, que existió desde siempre, y la creación, que tuvo un principio. Si el mundo es divino, habiéndose creado a si mismo a través de la evolución, entonces los seres humanos podemos crearnos a nosotros mismos, evolucionando en una raza mejor, sin necesidad de un Creador. Esta es la distinción mayor que debe ser eliminada para que la eliminación de las otras distinciones pueda proseguir sin oposición real.
dios/hombre
Como en muchas religiones del mundo, el monismo cree que el hombre es Dios, o al menos que la suma total de toda la obra y valor humanos sea igual a Dios. El hombre no le debe adoración u obediencia a un Dios que esté fuera de la creación, que se revele a sus criaturas, que las ame y se comunique con ellas con verdad objetiva.
animales/humanos
¿Qué niño no ama a su mascota? Los animales tienen un lugar especial en nuestra vida y la naturaleza en la que vivimos es hermosa y asombrosa. Los monistas correctamente notan que los humanos a menudo maltratan a los animales y destruyen la naturaleza. Ellos ofrecen un programa para sanar la situación: eliminar las distinciones entre animal, planta y vida humana, puesto que todo es divino. Las brujas llevan al extremo la deificación de la naturaleza al adoptar mascotas familiares que las ayudan a comunicarse con el espíritu del mundo.
bueno/malo
En el círculo monista, todos los puntos son relativos. Si te das cuenta de que tu propia maldad en verdad no es maldad, entonces conocerás la libertad. En una ocasión conocí a un miembro de iglesia que descubrió el libro A Course in Miracles (Un Curso sobre milagros). En éste leyó que el pecado no existía y que la culpa era una ilusión. Él dio testimonio de estar «andando en volandas». Mucha gente clasificada como pecadora (tales como pro-abortistas y homosexuales) pueden encontrar un lugar sin culpa en la sociedad. La experiencia espiritual y mística del monismo te libera de una consciencia culpable porque tu propia maldad es buena.
vida/muerte
Los monistas casi reverencian a la muerte por su lugar necesario en el círculo de la vida. Su fuerte sentido de la unidad del universo a veces está ligado a la noción de la reencarnación, en la cual el proceso natural de la muerte les lleva más cerca de la perfección. La medicina moderna enfatiza la “muerte con dignidad”. Algunos creen que el espíritu de un bebé pequeño toca a la puerta de la matriz de su madre. Si él escucha que ella dice “todavía no”, se regresa al mundo de los espíritus para esperar una matriz más acogedora. El espíritu del bebé ríe, los pájaros cantan y todos están delirantemente felices.
cielo/infierno
Mi camarada de la «vieja escuela» John Lennon, cantaba «imagina que no hay cielo …[y] no hay infierno debajo de nosotros» y con esto dirigía a la generación de los sesenta a la espiritualidad oriental. Los monistas no tienen el sentido de un mundo celestial, es decir, el propio dominio de Dios, cuyos valores y realidades están más allá de lo que ahora experimentamos. El único infierno es el estado creado por el hombre en el que se juzgan unos a otros. Culpan a los cristianos de estropear la fiesta con sus distinciones, que desencadenan odio y causan sufrimiento.
cristo/satanás
El monismo asevera que Satanás y Cristo son como gemelos. Como el Yin y el Yang del que hablamos anteriormente, ellos expresan lados diferentes de la misma realidad. Debido a esto, los monistas no valoran el nacimiento histórico, la muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo, lo cual da a Cristo una identidad muy específica. Para ellos, el espíritu de Cristo es cualquier cosa útil, ya sean técnicas de sanidad, satisfacción sexual o meditación. Cristo y el anticristo se vuelven uno y el mismo.
pecado/santidad
La simple palabra pecado ya no está de moda. Inclusive algunos grupos cristianos han comenzado a acobardarse cuando la usan. Los monistas prefieren palabras como ‘plenitud’ en vez de ‘santidad’. Desean evitar el conflicto a toda costa. La medición del comportamiento de acuerdo con los estándares objetivos de Dios es demasiado forzado. Tendremos una mejor oportunidad para tener paz si hacemos nuestros propios estándares menos rígidos. Mientras todos estén felices con alguna acción, esta no puede estar mal.
la biblia/otras escrituras
Pronto encuentras compendios de Escrituras de todas las religiones del mundo en las librerías. No te sorprendas. A medida que el mundo se globalice y el pensamiento monista gane terreno, tendrás más dificultades para explicar porqué confías en la Biblia en vez de otras escrituras. Puesto que no debe haber ninguna distinción y puesto que todas las religiones al final de cuentas son una, ninguna revelación puede proclamar autoridad absoluta sobre nosotros. Además, el dios en nuestro interior no necesita una escritura. Él o ella se especializa en la revelación directa.
ortodoxia/herejía
Inclusive algunos eruditos supuestamente cristianos quieren expandir las Escrituras, añadiendo libros tales como el libro gnóstico “El Evangelio de Tomás”. Ellos creen que no existe doctrina cristiana falsa o verdadera. Esos que imponen estándares doctrinales son de mente cerrada y mezquinos. Algunas veces los monistas pueden confundir a los cristianos, al dar la apariencia de aceptar creencias cristianas tales como el amor y la tolerancia y el rechazo del fanatismo.
cristianismo/paganismo
Los monistas creen que las distinciones entre cristianismo y paganismo son miopes, mal intencionadas e intolerantes. Sólo una comunión profunda entre todas las formas de espiritualidad – cristianismo, budismo, hinduismo, brujería, adoración a la naturaleza, adoración del cuerpo como un organismo divino y autosanador – puede reunir al mundo y promover una espiritualidad en común para el bien de todos.
hombre/mujer
Al ver las injusticias tales como el maltrato a las mujeres por todo el mundo, y la violencia hecha contra los homosexuales, los monistas proponen dos soluciones:
1. Eliminar nuestra definición de humanos como hombre o mujer, la cual es realmente una manera de mantener el patriarcado anticuado, y
2. Tolerar todas las preferencias sexuales, enfatizando el androgenismo (ser tanto hombre como mujer) como la expresión ideal de la espiritualidad monista.
familia tradicional/familias alternas
El monismo cree que la familia tradicional es un obstáculo para la unidad espiritual. Necesitamos todo tipo de familias: hombres y mujeres no casados viviendo juntos, matrimonios homosexuales, inclusive tres homosexuales en una relación seria y duradera. Una bruja local, que crió a su hija viviendo con dos esposos al mismo tiempo, pregunta: «¿por qué el gobierno va a decirme cómo manejar mi familia?» La gente debe ser libre para descubrir sus propias formas enriquecedoras de relaciones.
hijo/padre
A medida de que se incrementan los casos de abuso infantil, los monistas sugieren que el estado debe intervenir para proteger a los niños. El paganismo quiere limitar la autoridad paterna y con el tiempo, eliminarla, con el fin de liberar a los padres y proteger a los niños. Argumentan que la estructura familiar tradicional, especialmente la noción de que el padre tiene autoridad sobre la familia, es denigrante de lo humano y asesina la espiritualidad.
autoridad/sumisión
Cuando ven el mal uso de la autoridad y el poder en el mundo, los monistas asumen que tales abusos surgen por la existencia misma de las estructuras de autoridad. Para proteger el valor de igualdad de cada ser humano, desafían la legitimidad de toda estructura de autoridad, tales como: profesor/estudiante, patrón/empleado, padre/hijo, esposo/esposa, ministro y ancianos/miembros de la iglesia, etc. Los monistas creen firmemente que la igualdad radical y la destrucción de todas las nociones de autoridad y sumisión son la clave para la felicidad humana y la justicia social.
conclusión
Estoy seguro que has visto en cada una de las áreas mencionadas arriba, cómo el monismo ha cambiado nuestra forma de pensar. De lo que tal vez no te habías dado cuenta es que todos los cambios en nuestra sociedad están ligados unos a otros. ¡Esto tiene sentido para un monista! Hay fuerzas poderosas en nuestro mundo comprometidas a eliminar estas distinciones por el bien del planeta. Por supuesto, no existe una conspiración universal humana cuya sede esté en un lugar escondido en el desierto de Arizona, dirigida por un sr. Grande que planea una conquista pagana. Pero detrás de esta ideología seductora hay una conspiración suprahumana en contra de Dios.
No tenemos lucha contra sangre y carne …sino contra principados, potestades, contra fuerzas espirituales de maldad en los lugares celestes (Ef. 6:12).
Las naciones están atrapadas en esta conspiración, como dice el Salmo 2: “Los reyes de la tierra conspiran …contra el Señor y contra su Ungido”. Los cristianos necesitan identificar la conspiración para poder ayudar a aquellos atrapados en ella para hacer la paz con Cristo. Los no cristianos no son tan independientes como piensan. Las fuerzas espirituales de maldad se deleitan en engañar a la gente para alejarla de Cristo.
Al finalizar una conferencia una noche, un homosexual vino a hablar conmigo. Al percibir enojo en su rostro, esperaba que denunciara mi mensaje intolerante. En lugar de eso, me dijo cuán enojado estaba de enterarse de que las fuerzas oscuras del engaño espiritual lo hubieran dominado por tanto tiempo. Me pidió que orara para que Dios lo rescatara de ellos.
Honrad al hijo para que no se enoje, y seáis destruídos en el camino. Bienaventurados aquellos que en él confían (Salmo 2:12).
Verdad bíblica #4:
un problema de muerte y pecado
Todos recordamos el pánico que hubo en el sistema del tren subterráneo de Japón hace algunos años. Unas cuantas gotas del gas letal “sarín”, amenazó con matar a miles de personas. Imagina que te ofrezco un vaso de agua y te digo que sólo hay una gota de sarín en él: si no fuera por eso, el agua estaría perfectamente pura. ¡Oh! sarín no es algo placentero pero ¿qué te puede hacer una gota? ¿Aceptarías mi lógica? No obstante argumentamos que unas cuantas gotas de pecado en nuestras vidas no nos hacen pecadores. La Biblia muestra que el pecado es tan letal y tóxico en un nivel espiritual como el sarín es en el nivel físico. Unas cuantas gotas son suficientes para destruir a toda la raza.
Los monistas nos llaman a despertar. También la Biblia lo hace. “Despiértate tu que duermes y levántate de entre los muertos” (Ef. 5:14). La Biblia nos despierta no de la ignorancia sino “de entre los muertos”. El día que los humanos se rebelaron contra la autoridad de Dios al principio del tiempo, el veneno del pecado entró a la fuente de la vida y volvió tóxicas sus aguas. El estado natural del hombre no es el círculo de la vida, sino el círculo de la muerte. Estamos separados de Dios, somos enemigos, ciegos, necios y malos. El corazón humano es desesperadamente perverso, lleno de corrupción y continuamente malo (Gen. 6:5). Este no es el cuadro de un cachorro inocente de león, como Simba, dormido en cuanto a su verdadera naturaleza.
Nuestros corazones necesitan convertirse, no despertar. Si movemos el corazón humano para que viva sin la transformación del Espíritu Santo de Dios, sólo mostrará maldad, odio y engaño. Inclusive nuestros mejores esfuerzos de ayuda humanitaria son tan atractivos como trapos de inmundicia (Is. 64:6). Ningún acto de amor es aceptable para Dios a menos que sea hecho por medio de Su poder y para Su gloria.
El paganismo cree que hacer distinciones es pecado. La Biblia enseña precisamente lo opuesto. El pecado original es el rechazo de las distinciones divinas, en particular, la primera distinción de todas, la distinción absoluta entre el Creador y la criatura. Así está la cosa. La serpiente astuta insinúa que la palabra del Creador es ambigua (“¿En verdad dijo Dios?”) y por lo tanto, difícilmente sea confiable. Eva cae en la mentira de que para ser libre, ella debe tomar su propia decisión independientemente, y crear su propio mundo. Eva escoge creer la mentira pagana y diabólica de que si se apoya en ella misma, si mira hacia adentro de ella misma, podrá ser divina.
Sólo el Creador sabe cómo debe ser la creación. Sólo Dios sabe lo que es la verdadera pureza. Él ha colocado todas las distinciones en la creación para recordarnos de la primera gran distinción que debe hacernos postrar humildemente sobre nuestras rodillas delante de Él. Todos los demás pecados son consecuencia del rechazo de esa primera distinción.
Destruir la distinción entre el pecado y la bondad nos permite tranquilizar nuestras consciencias. Pero en algún lugar bajo la superficie, todavía reconocemos el mal objetivo. Sabemos que los dos niños de once años que tiraron al niño de cinco años desde la ventana del cuarto piso hicieron algo malo. Aun más importante, reconocemos como algo malo la ira y el egoísmo que vemos cuando miramos honestamente dentro de nuestros corazones.

¿Pero qué hacemos con esta maldad? ¿La abrazamos, la aceptamos, llegamos a amarla? ¿O caemos sobre nuestras rodillas y reconocemos nuestra necesidad de la Gracia de Dios, confesando con la iglesia “sólo por gracia”?



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