viernes, 7 de marzo de 2014

La Ley del Catalizador (parte 1 de 3)

Los equipos triunfantes tienen jugadores que hacen
que las cosas sucedan
La mayoría de los equipos no mejoran naturalmente por sí mismos. Si se les deja solos no crecen, no progresan, ni alcanzan el calibre de campeones. Al contrario, tienden a decaer. La vía hacia el nivel siguiente siempre es cuesta arriba. Si un equipo no lucha con ansias por subir, entonces inevitablemente se desliza hacia abajo, pierde el norte, se desentona, decae su energía, se rompe su unidad y pierde el ímpetu. En algún momento también pierde sus jugadores claves. Además es solo cuestión de tiempo que se estanque y caiga definitivamente en la mediocridad. ¡Por eso es que un equipo que alcanza su potencial siempre tiene un catalizador!
Los catalizadores son personas que logran lo que se proponen, y aun más.

Definición de catalizador
Los catalizadores son personas que logran lo que se proponen, y aun más. Michael Jordan es el catalizador más grandioso que he tenido el privilegio de ver en acción. Según muchas personas (entre ellas yo), es el más extraordinario basquetbolista, no solo por su talento, capacidad atlética y comprensión del deporte sino también por su habilidad como catalizador. Su currículo como aficionado y profesional con los Bulls de Chicago confirma tal habilidad:
Gana el campeonato de primera división de la NCAA [Asociación atlética nacional universitaria, por sus siglas en inglés] (1982)
Nominado dos veces como el jugador universitario del año por el Sporting News (1983 y 1984)
Recibe los premios Naismith y Wooden (1984)
Gana dos medallas olímpicas de oro (1984 y 1992)
Gana seis campeonatos de la NBA (1991, 1992, 1993, 1996, 1997, 1998)
Seleccionado el Novato del Año de la NBA (1985)
Seleccionado para el equipo de Mejores Novatos de la NBA (1985)
Seleccionado diez veces para el equipo de las Estrellas de toda la NBA (1987, 1988, 1989, 1990, 1991, 1992, 1993, 1996, 1997, 1998)
Tiene el récord de máximo anotador promedio en la profesión (31.5 puntos por partido)
Tiene el récord en la NBA de más temporadas como máximo anotador de la liga (10)
Tiene el récord en la NBA de más temporadas en la liga como puntero en canastas hechas (10) y tentativas (10)
Tercero en la historia de la NBA como anotador (29,277), tercero en recuperaciones (2,306), y cuarto en canastas hechas (10,962)
Nominado por la NBA como el jugador defensivo del año en 1985 (después de ser criticado de que era solamente un jugador ofensivo)
Seleccionado ocho veces para el mejor equipo defensivo de toda la NBA (1988, 1989, 1990, 1991, 1993, 1997, 1998)
Nominado cinco veces como el jugador más valioso de la NBA (1988, 1991, 1992, 1996, 1998)
Nominado seis veces en las finales como el jugador más valioso de la NBA (1991, 1992, 1993, 1996 1997, 1998)
Nominado como uno de los cincuenta jugadores más extraordinarios en la historia de la NBA.
Las estadísticas expresan la grandeza de Jordan, pero en realidad no manifiestan toda la historia. Para eso usted tendría que verlo en acción. Cuando era necesario sacar de apuros al equipo de los Toros, la pelota iba a Jordan. Cuando se necesitaba que un jugador hiciera el último lanzamiento para ganar un partido, la pelota iba a Jordan. Aun si el equipo necesitaba que todo marchara bien en los entrenamientos, la pelota iba a Jordan. Sin importar qué situación se presentara en la cancha, Jordan era capaz de poner al equipo en condiciones de ganar el partido. Ese siempre es el caso de los equipos campeones. Los equipos triunfantes tienen jugadores que hacen que las cosas sucedan. Esa es la Ley del Catalizador.
Seguir haciendo que las cosas todavía sucedan
Como quizás usted sepa, Michael Jordan se ha retirado del básquetbol como jugador. Sin embargo, aún es parte del juego. A principios del año 2000 se convirtió en copropietario y presidente de operaciones basquetbolísticas de los Wizards de Washington. A la semana de ser parte de la organización, Jordan se puso una camiseta de los Wizards con el número veintitrés y se unió al club en un entrenamiento.
Tracy Murry, delantero de los Wizards que marcó a Jordan en algunas jugadas, comentó después: «Él definitivamente se mueve como siempre … escondiendo la pelota, anotando en salto, desvaneciéndose. Aun muestra el mismo juego, el cual no ha desaparecido».
Nadie esperaba que el talento de Jordan disminuyera, especialmente después de dos años de retiro. Pero su habilidad como catalizador tampoco había disminuido. Murry continuó: «Y tan pronto como entra a ese gimnasio, él comienza a decir boberías, lo que por supuesto hace que surja la intensidad».
La intensidad es lo que brinda todo catalizador. Un comentarista observó acerca de la visita de Jordan a la cancha: «Por tratarse de él, el entrenamiento de los Wizards se convirtió en algo más divertido y enérgico de lo que había sido».
He aquí la reacción de Jordan: «Esto es lo que deberíamos esperar todos los días. En realidad les digo que no deberían esperar que yo saliera para mostrar la energía que tuvieron hoy. Solo intenté mantener enfocado al equipo, desafiándolo, diciendo cualquier cosa que tuviera que decir. Si sus miembros pueden jugar con firmeza contra mí, también pueden hacerlo contra cualquier otro. Fue divertido».

Eso es lo que siempre sucede con un catalizador. Diversión. Lo que más les gusta es revolucionar el equipo, lograr que se realicen las cosas, hacer lo que sea para llevar al equipo al siguiente nivel. Cuando un catalizador actúa así continuamente, el equipo se vuelve expectante, seguro, se crece y finalmente causa asombro. Esa es la Ley del Catalizador. ¡Los equipos triunfantes tienen jugadores que hacen que las cosas sucedan!



jueves, 6 de marzo de 2014

Rosacrucianismo

LOS ROSACRUCES
La sede de AMORC incluye este museo, situado en San José (California). Esta orden religiosa tiene sus raíces en el antiguo misticismo egipcio. Cortesía de Jack M. Roper/CARIS.

Emblema de la Orden Rosacruz.

Historia. La historia del rosacrucianismo es, en su mayoría, la historia de su supuesto fundador, CHRISTIAN ROSENKREUTZ (1378–1484). No obstante, en un esfuerzo por establecer un precedente mucho más antiguo para el fundador de la orden, algunos rosacruces mantienen que el nombre Rosenkreutz sólo era simbólico. Alvin Schmidt apunta que algunos remontan el pensamiento rosacruz hasta la antigüedad.
En términos de leyenda, la AMORC [Antigua Orden Mística de la Rosacruz, véase más adelante] lleva sus raíces hasta las escuelas mistéricas que existían ya en el 115 a. C. en Egipto. Sin embargo, cronológicamente la orden se menciona por primera vez en Alemania en el año 1115.
Sea historia real o ficción literaria, la historia comienza con la personalidad de Rosenkreutz, quien, como algunos otros fundadores de nuevos movimientos, emprendió un peregrinaje en busca de la verdad y la sabiduría. Viajó por muchos países, como Palestina, Arabia, Egipto, España y Marruecos. En 1408 Rosenkreutz fundó la Fraternidad de la Rosacruz, inspirada en su propio nombre. Murió a los 106 años en Marruecos aunque antes de su muerte, se dedicó a formar un grupo de seguidores a los que transmitió sus enseñanzas místicas y esotéricas. Tales enseñanzas incluyen una mezcla ecléctica de muchas religiones y filosofías como el HINDUISMO, el JUDAÍSMO (especialmente sus elementos místicos), ALQUIMIA, HERMETISMO, OCULTISMO y medicina paracélsica. Algunos han argumentado, sin evidencias convincentes, que la filosofía rosacruz influyó en la masonería a través de los esfuerzos de ELÍAS ASHMOLE (1617–92), quien se unió a la francmasonería en 1642. A pesar de las numerosas leyendas que hacen referencia a la fundación de la Orden Rosacruz, el Dr. Schmidt señala que:
Más exactamente … los orígenes de la orden se remontan a principios del siglo xvii, siguiendo la aparición de la publicación Fama Fraternitatis Bendicti Ordinis Rosae-Crucis (1614), habitualmente abreviada Fama. Sin embargo, existen algunas evidencias de que Fama estuvo en circulación.
Durante mucho tiempo se aceptó generalmente que un teólogo luterano, JOHANN VALENTIN ANDRAE (1586–1654), fue el autor de Fama. Sin embargo, John Warwick Montgomery, en su excelente estudio titulado Cross and Crucible (1973), aporta evidencias convincentes de que Andrae no fue el autor auténtico. Muchos rosacruces creen que Sir Francis Bacon (1561–1626) había escrito Fama. Dicha obra es la fuente definitiva de la filosofía rosacruz aunque varias otras obras se consideran como fuentes importantes para el pensamiento rosacruz, como Confessio Fraternitatis (1615) y Chymische Hochzeit Christiani Rosenkreutz (1616). Dada la naturaleza clandestina de la práctica rosacruz, gran parte de lo que se conoce sobre los orígenes de la orden procede de estas fuentes.
Rosenkreutz se había opuesto a las enseñanzas de la Iglesia Católicarromana. Tal hecho llegó a ser muy significativo a la luz de las instrucciones que dejó a sus seguidores. Rosenkreutz murió en 1484, y sus futuros discípulos acudieron 120 años más tarde para abrir su tumba, un acontecimiento que llegaron a creer que sería la señal del inicio de una nueva época en la historia de Europa. El año 1604 marcaba el 120 aniversario de la muerte de Rosenkreutz. Según el relato, cuando se abrió la tumba, se cuenta que su cuerpo estaba incorrupto y que, junto al cuerpo, se hallaron manuscritos con sus enseñanzas.
El momento era el más oportuno. Rosenkreutz había muerto un año después del nacimiento del gran reformador alemán MARTÍN LUTERO (1483–1546). La tumba fue abierta en 1604, un tiempo en el que la REFORMA había estado en plena fuerza por más de 75 años de pleno auge. El sentimiento anticatólico estaba quizá en su punto álgido en Europa y fue, desde luego, en esta época cuando apareció Fama.
La intención original de Andrae para sus escritos era satírica. Creía que las enseñanzas del rosacrucianismo eran falsas y que la historia del movimiento estaba llena de leyendas e invenciones. Sin embargo, en una época dada al MISTICISMO, las doctrinas del rosacrucianismo fueron recibidas con gran atención, especialmente en Bohemia, donde florecía la superstición popular.
También es significativo que fue en Bohemia donde Federico V y la princesa Isabel reinaron hasta 1620 . La Chymische Hochzeit [Las bodas químicas] de Andrae se convirtió en una descripción alquimista de las enseñanzas de Rosenkreutz relativas a la iniciación en la orden del conocimiento secreto, que Andrae basó parcialmente sobre la boda entre Federico e Isabel.
El rosacrucianismo llegó a Norteamérica en 1694 a través de las enseñanzas de JOHAN KELPIUS (1673–1708), un estudiante de la tradición hermética. Kelpius y sus seguidores pietistas se establecieron cerca de Filadelfia (Pensilvania). Aunque las enseñanzas de Rosacruz despertaron un gran interés a finales del siglo xvii, los fuegos del entusiasmo se enfriaron a medida que transcurría el siglo xviii. No fue hasta finales del xix que se volvieron a encender las ascuas, reviviendo un nuevo interés en la orden, especialmente entre los francmasones y la IGLESIA DE LA NUEVA JERUSALÉN (SWEDENBORGIANISMO).
El siglo xx ha sido testigo de un continuado interés en el rosacrucianismo y de la fundación de numerosas órdenes. En 1902 R. Swiburne Clymer fundó una Fraternitatis Rosae Crucis en Quakertown (Pensilvania), y en 1915 H. Spencer Lewis fundó la Antigua Orden Mística de la Rosacruz (inglés: AMORC), con sede actual en San José (California).
Una tercera orden es la Comunidad Rosacruz, fundada por LOUIS VAN GRASSHOF, alias MAX HEINDEL (1865–1919). Esta particular rama del rosacrucianismo tiene vínculos directos con la SOCIEDAD ANTROPOSÓFICA y la TEOSOFÍA. Heindel se había encontrado con RUDOLF STEINER y también se había hecho miembro de la SOCIEDAD TEOSÓFICA de Los Ángeles en 1903. Heindel contó que fue visitado por una presencia conocida como un Hermano Mayor de la Orden Rosacruz. El ser le reveló que le ayudaría y le conduciría al templo de la Rosacruz en Bohemia. Aquí Heindel recibió la información que llegaría a convertirse en su primer libro, La Cosmo-Concepción Rosacruz, obra que se considera autoritativo por la orden.
Enseñanzas. Estas palabras reproducen los temas básicos del pensamiento rosacruz. Se pueden observar fácilmente paralelismos con NUEVO PENSAMIENTO y el movimiento de la NUEVA ERA.
Las ideas reunidas en los viajes y escritos míticos de Rosenkreutz constituyen la teología del rosacrucianismo. Algo fundamental es la idea de que todo conocimiento de la humanidad ha sido puesto a nuestro alcance. Incluso civilizaciones perdidas u olvidadas como la ATLÁNTIDA o Lemuria han sido desenterradas en los «bancos de conocimiento» de quienes han buscado el conocimiento.
Parece desprenderse de lo dicho que la humanidad es capaz por sí misma de descubrir la verdad, y para hacerlo tiene que seguirse el «proyecto cósmico». El cosmos se divide en tres esferas. Uno puede alcanzar cada una de ellas a través de sufrimiento, contemplación y varios ascensos mediante la REENCARNACIÓN.
Algo también básico es la idea de que la esfera celestial está claramente diferenciada de la física o material. Pero en esta separación también radica su análoga unidad. «Como arriba, así abajo» dice el famoso AXIOMA HERMÉTICO. Las semejanzas con Platón son también visibles y en realidad los escritos rosacruces han intentado mantener que Platón fue un incipiente rosacruz porque era capaz de captar la esencia de la verdad universal tal como se queda expresado en las doctrinas de la orden.
Se expusieron dos sistemas de matemáticas, una para el mundo celestial o nominal, y otra para el mundo terrenal o fenoménico. Los iniciados aprenden estos principios y descubren que se puede adquirir el perfecto conocimiento de todas las cosas y que pueden penetrar en la esencia de la realidad. Siete es el número perfecto. Al nacer un ser humano posee un «CUERPO DENSO». A los siete años alcanza un «cuerpo vital», a los 14 el «cuerpo de deseo» y a los 21 se forma la «mente».
La ciencia medieval de la ALQUIMIA también juega su papel en la literatura rosacruz, particularmente en Chymische Hochzeit. El matrimonio como unión del varón y la hembra se consideraba una metáfora de fusión alquímica elemental que el alma experimenta en su ascenso hacia la iluminación espiritual. La alquimia está pues directamente ligada a la reencarnación. Podría ser que incluso el símbolo de la rosacruz hubiese sido tomado de la alquimia. «Ros», el rocío, es el disolvente del oro, mientras que «crux», la cruz, representa la luz. Los elementos fundamentales de las dos esferas, terrenal y celestial, no sólo son visibles sino que están fundidos en los símbolos de la rosa puesta sobre la cruz.
Como el hinduismo, el rosacrucianismo intenta integrar eclécticamente todas las otras religiones existentes en sí misma. El CRISTIANISMO, por otro lado, mantiene que todas las otras religiones y filosofías son falsas. (Jn. 3:3–18).
Algunos han conectado el símbolo de la «rosacruz» con la cruz cristiana y, más concretamente, dado que Andrae era luterano, se ha hecho ocasionalmente una asociación entre la rosacruz y el escudo de armas luterano con su rosa negra dentro de un corazón rojo rodeado por una rosa blanca. Como ya hemos observado, la rosacruz deriva probablemente su significado simbólico de la alquimia. No hay insinuación ni alusión al concepto cristiano de la cruz como significado de la muerte de Cristo por los pecados del mundo. Lo que sigue representa el pensamiento rosacruz sobre varias doctrinas cristianas.
Dios—«Los siete espíritus delante del trono … colectivamente, ellos son Dios, y forman la trina divinidad … el Padre es el iniciado superior entre la humanidad de Saturno … El Hijo es el más alto iniciado del Sol … El Espíritu Santo (Jehová) es el más alto iniciado de la Luna …» El Dios del pensamiento rosacruz es una entidad autónoma e impersonal. Los rosacruces creen que Dios se compone de siete espíritus que se presentan como diferentes aspectos de la TRINIDAD cristiana, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tras una mirada más atenta, sin embargo, no hay una real concomitancia con la trinidad bíblica.
Para el cristianismo, la divina trinidad no es «iniciada» por diversos aspectos del cosmos. En la administración divina, Dios es uno (Dt. 6:4) y sólo se distingue con respecto a la creación. El rosacrucianismo, como todas las religiones panteístas, no distingue finalmente entre Dios y la creación. Como ya se ha mencionado muchas veces en este libro, esto tiene implicaciones inevitables con respecto a la antropología (véase más adelante).
Jesucristo—«El Hijo (Cristo) es el más alto iniciado del período solar. La humanidad ordinaria de este período son ahora los arcángeles».
La negación de la trinidad conduce a la negación de la doctrina cristiana de la deidad de Jesucristo. Como ocurre en el caso de la CIENCIA CRISTIANA y otras religiones semejantes, «Jesús» se distingue de «el Cristo». Los rosacruces hablan del espíritu Cristo como un aspecto del Cristo universal, mientras que Jesús era meramente humano. El cristianismo tradicional no permite una distinción de ese tipo en su CRISTOLOGÍA. En virtud de la unión personal, los aspectos divinos de Cristo no deben ser nestorianizados (véase NESTORIANISMO) o separados de sus aspectos humanos. La iglesia primitiva reconoció esto a partir de pasajes de la Escritura como Romanos 1:3–4 y Juan 1:1–18. Jesús es el más alto entre los maestros espirituales del mundo, pero la diferencia sustancial entre Cristo y la humanidad es de grado, no de clase o substancia.
Espíritu Santo—«Aunque retenía la individualidad duramente ganada a través de su incalculable viaje de encarnación en encarnación, el aspecto Espíritu Santo de la unidad trina después de la ocupación del vehículo Jesús … se «difundió» por y sobre el planeta …»
Humanidad—Teológicamente, se ha mostrado que el movimiento rosacruz mantiene un punto de vista panteísta. La distinción entre Creador y creador queda eliminada, dejando así a deidad y humanidad como sinónimos. El curso de la historia humana está marcado por el progreso y la evolución. Al final todo alcanzará la salvación. La humanidad también se ha desarrollado en diferentes épocas a lo largo de la historia. Por ejemplo, se creía que los negros habían salido de la antigua raza de Lemuria y que la civilización perdida de la Atlántida estuvo poblada por los ancestros de la raza aria.
La antropología bíblica es considerablemente diferente. «En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Gn. 1:1). Aunque Dios habitó con el primer hombre y la primera mujer en el jardín (Gn. 2:15ss.), permaneció totalmente separado de su creación. La tradición cristiana, como la narrativa bíblica, no da una cuidadosa crónica de la historia de civilizaciones perdidas, o en este caso, de todas las civilizaciones conocidas. Lo que sí hace es trazar cuidadosamente la historia de la REVELACIÓN de Dios y el pacto con Adán tras la Caída (Gn. 3), con Noé (Gn. 6–9) y con Abraham (Gn 12; 15). El pecado y desobediencia de Adán produjeron la culpa corporativa de la raza humana (Ro. 5). La historia posterior de pecado y rebelión, junto con la provisión de fe, y el establecimiento y mantenimiento del pacto sagrado, son de primordial importancia en las narraciones bíblicas. Fueron el pecado y la rebelión los que resultaron en la alienación entre Dios y la humanidad. La revelación final de Dios a la raza humana estaba en la ENCARNACIÓN de Jesucristo (Lc. 2:1–20; Jn. 1:1; Gá. 4:4; He. 1:1–13). Jesús es mencionado como el «segundo Adán» que venció la destrucción y el mal del primer Adán (Ro. 5:12–21). Pero esto no implica UNIVERSALISMO. La salvación se da a los que confían en la obra de Cristo (véase Credos de los Apóstoles y Niceno, art. 2, Apéndice I) en expiación por el pecado, no sobre una rosacruz, sino con la sangre de Cristo.
Conclusión. Los rosacruces han afirmado que muchos personajes importantes de la historia han sido miembros de la orden. Entre ellos se incluyen Francis Bacon (mencionado por algunos como fundador de la orden), René Descartes (1596–1650), Isaac Newton (1642–1727), Gottfried Leibniz (1646–1716), Benjamín Franklin (1706–90) y Claude Debussy (1862–1918).
El rosacrucianismo es el producto de un combinación ecléctica de tradiciones diversas. La presencia de los nombres mencionados es evidencia del atractivo intelectual del movimiento, pero también lo convierte en un grupo exclusivo. Cierto escritor cree que el rosacrucianismo está tras el inicio del ocultismo moderno. El movimiento Nueva Era y Nuevo Pensamiento se parecen al rosacrucianismo en algunos aspectos. También se unen algunas «organizaciones teosóficas … que sostienen por toda Norteamérica una vasta formación amorfa que cubre otras denominaciones y confesiones religiosas». Su influencia se extiende más allá del ámbito de su propia membresía y organización.
Estas son algunas de las principales órdenes de Norteamérica, la fecha de fundación y las revistas que publican:
**Societas Rosicruciana in America
Revista trimestral, Mercury
Rosicrucian Fellowship (1907)
Periódico, Rays from the Rose Cross
Lectorium Rosicrucianum (1971)
Rosicrucian Antroposophical League (1932)
Ancient and Mystical Order of Rosae Crucis (AMORC)
Periódico, Rosicrucian Digest
Ha habido mucho revuelo y escándalo en la AMORC con base en California. Gary Stewart, comandante en jefe desde 1987, fue «expulsado por un aparente golpe desde dentro de la AMORC». Se han hecho afirmaciones de que ha malversado fondos recibidos de los miembros de la orden. Christian Bernard, de 39 años de edad, fue elegido nuevo dirigente del grupo. Steward desafió a la orden con un pleito por 31.500.000 de dólares. Las acusaciones y contraacusaciones han sido el centro de atención de muchos medios de comunicación en el área de San José (California).


miércoles, 5 de marzo de 2014

Hipotiposis

Esta figura (del gr. «hypó» = debajo + «typoún» = imprimir) consiste en la representación visible de un objeto o de una acción por medio de palabras. El término mismo aparece dos veces en el N. T. (1 Ti. 1:16 y 2 Ti. 1:13). En plural vendría a expresar lo que llamamos «esquemas». Se da este nombre a dicha figura porque sirve para describir con gran viveza una acción, persona, condición, etc. Los ejemplos de esta figura en la Biblia son tan numerosos, que sería necesario transcribir pasajes enteros y aun capítulos enteros. Nos limitaremos a clasificarlos de alguna manera en nueve grupos:
(1) Las bendiciones de la obediencia de Israel (Dt. 28:1–14).
(2) Las maldiciones, juicios y lamentaciones (Dt. 28:15–45; Is. 1:6–9; 34; Jer. 4:19–31; Lam., especialmente 4:4–8).
(3) La cautividad y dispersión de Israel (Dt. 28:49–68).
(4) Los ejecutores de los juicios de Dios (Is. 5:26–30).
(5) La vaciedad de una mera religiosidad, tal como existía en Israel cuando el Señor vivía en la tierra (Is. 1:11–15).
(6) La insensatez de los idólatras y de los ídolos, así como de la idolatría (Is. 44:9–17; 46:6–7).
(7) Los sufrimientos de Cristo (Sal. 22 y 59; Is. 53).
(8) La gloria y el triunfo de Cristo (Col. 2:14, 15, etc.).

(9) Ciertos símiles, como cuando las bendiciones de la venida de Cristo son comparadas al amanecer (Mal. 4:2) o a un guerrero (Ap. 19:11–16); o cuando Dios es comparado a un gigante que se despierta para vengar a Su pueblo (Sal. 78:65–66); o cuando el remanente piadoso de Israel es comparado a una Novia (Sal. 45). Otros ejemplos en Sal. 37:35, donde la prosperidad de los impíos es comparada a un cedro frondoso, y Sal. 92:12–14, donde la prosperidad del justo es comparada a la palmera y al cedro del Líbano.



lunes, 3 de marzo de 2014

La superación de los obstáculos (parte 7 de 7)

Error 7
Correr una carrera sin final
El error más fácil de cometer en una alianza exitosa es avanzar sin un final en mente. Las alianzas a largo plazo tienden a cometer este error más que las alianzas funcionales y a corto plazo. Las alianzas a corto plazo son, por definición, impulsadas por una meta. Cuando se alcanza la meta, la alianza se disuelve. La relación consultiva es un buen ejemplo de esto. Los asesores y los clientes forman una alianza temporal para resolver problemas, tomar decisiones y hacer planes para el futuro. La relación consultiva se termina cuando se completa el proyecto.
Aunque las alianzas a corto plazo pueden comenzar con un cuadro claro de lo que se va a lograr, con el tiempo la relación tiende a dominar. Esto sucede especialmente en aquellos casos en que el ministerio es exitoso.
Abundan los ejemplos de alianzas que parecen sobrevivir a su utilidad. Los ministerios dirigidos por talentosos evangelistas parecen ser los más comunes. Una alianza de estas se disolvió hace poco al fallecer el evangelista. Aunque era exitoso como evangelista en un país extremadamente difícil y restringido, no dejó un ministerio que pudiese continuar sin él. La alianza, que había durado unos veinte años, se basaba estrictamente en la capacidad individual de un hombre. Su éxito como evangelista mantenía viva a la alianza aunque obraba sin un final en mente.
Remedio: tener un plan
de salida antes de comenzar

Suele ocurrir que al contemplar una relación de muchos años surge la pregunta: «¿Y entonces qué? ¿Qué estamos logrando en realidad?» Cuando la respuesta es «Nada que no podría lograrse sin nosotros», es aconsejable comenzar el proceso de graduación. Este es un término cortés para referirse a la retirada final. Generalmente implica una reducción gradual de la subvención financiera. En algunos casos, se aumentan tipos de ayuda tales como la consejería, en un esfuerzo por ayudar al ministerio a cumplir con su misión sin la inversión financiera.
¿Qué hemos aprendido?
Quizás podamos resumir todo esto en tres proposiciones. El secreto para el éxito en las alianzas está en:
1. Tener una visión para la alianza y enmarcarla en términos de metas alcanzables.
2. Cultivar la confianza practicando el respeto y la integridad en cada detalle.
3. Evaluar la relación midiendo los resultados.
Por ejemplo, si la visión es alcanzar a un grupo humano no alcanzado, ¿cuántas iglesias tendrán que fundarse? ¿Cómo sabrá usted cuándo una iglesia es factible? ¿Cómo manejará el intercambio de información y la resolución conjunta de problemas? ¿Cómo hará para cumplir sus promesas? ¿Cómo sabrá usted cuándo ha logrado su propósito?
Para cualquier alianza para la misión, es fundamental prestar atención al logro de resultados que se corresponden con las expectativas de la relación.
Lista de control para la prevención
Catorce maneras de superar obstáculos


Estado actual






No

Necesita
mejorar

Acción
(cuándo y con quién)

1. ¿Son las creencias teológicas y las prioridades ministeriales suficientemente compatibles?









2. ¿Tenemos una imagen clara de lo que puede lograr la asociación?









3. ¿Sabemos lo que debe pagar cada socio en términos de costos y cambios para lograr los beneficios de la asociación?









4. ¿Tenemos los recursos y las habilidades necesarias para cumplir con nuestras promesas?









5. ¿Tenemos metas significativas para la asociación?









6. ¿Tenemos roles y responsabilidades claramente definidos?









7. ¿Hemos negociado las políticas y los procedimientos de recaudación de fondos?









8. ¿Tenemos un plan de comunicación para la asociación?









9. ¿Tenemos un sistema de control del progreso en funcionamiento?









10. ¿Tenemos un conocimiento básico de la cultura y el modo de hacer las cosas de nuestros socios?









11. ¿Entendemos cómo nuestras tendencias culturales afectan a la asociación?









12. ¿Le hemos dado suficiente atención a la construcción de relaciones interpersonales?









13. ¿Tenemos un modo de resolver los conflictos y los desacuerdos?









14. ¿Sabemos qué pasos tomar para modificar o suspender la asociación?