sábado, 31 de mayo de 2014

Hupomone

(ὑπομονή)
LA VIRTUD VARONIL
Hupomone es una de las palabras más nobles del NT. Normalmente, se traduce “paciencia” o “resistencia”, pero, como veremos, es casi imposible encontrar un vocablo que exprese toda la plenitud del significado de hupomone. Esta palabra no es muy común en el griego clásico, donde se usa respecto de la duración de un trabajo fatigoso que un hombre está realizando porque le obligan. También se usa respecto del sufrimiento que ocasiona la punzada del dolor moral, del shock de guerra y de la venida de la muerte. Y se da el caso interesante de utilizar esta palabra con relación a la facultad de una planta para vivir bajo circunstancias duras y desfavorables. Tanto en el griego posterior como en la literatura judía del período intertestamentario, hupomone es utilizada con mucha frecuencia. Así, por ejemplo, se usa en IV Macabeos para significar ese “poder de permanencia espiritual” que capacita a los hombres para morir por su Dios.

El nombre hupomone se usa treinta veces en el NT, y el verbo correspondiente, hupomonein, unas quince. Como hemos dicho, la traducción normal del nombre es “paciencia”, y el verbo significa “soportar”, “resistir”, pero, cuando examinemos detalladamente sus usos, descubriremos ciertas verdades magníficas que nos serán de auténtica inspiración.

(I) Hupomone se emplea frecuentemente en conexión con la “tribulación”. La tribulación produce paciencia (Ro. 5:3). El cristiano debe probarse a si mismo en mucha “paciencia” y en las “aflicciones” (2 Co. 6:4). Los tesalonicenses son encomiados por su “paciencia” y fe en las “persecuciones” y “tribulaciones” (2 Ts. 1:4). El cristiano debe ser paciente (hupomonein) en la “tribulación”. Esta forma de usar la palabra es especialmente frecuente en el Apocalipsis, que es el libro característico del mártir (Ap. 1:9; 3:10; 13:10).

(II) Hupomone se utiliza en conexión con la “fe”. La prueba de la fe produce “paciencia” (Stg. 1:3). Hupomone perfecciona a la fe.

(III) Hupomone es usada en conexión con la “esperanza”. La tribulación engendra “paciencia”, y la paciencia engendra experiencia y, la experiencia, “esperanza” (Ro. 5:3). La “paciencia” y la consolación producen “esperanza” (Ro. 15:4, 5). En 1 Ts. 1:3 se alaba la “constancia” de la “esperanza” de los tesalonicenses.

(IV) Hupomone está relacionada con el “gozo”. La vida cristiana lleva en sí el distintivo de la “paciencia” y de la longanimidad con gozo (Col. 1:11).

(V) Hupomone está relacionada, más que con alguna otra cosa, con la gloria y la grandeza futuras. Las referencias son demasiado numerosas para citarlas todas (Lc. 21:19; Ro. 2:7; He. 10:36; 12:1; 2 Ti. 2:10, 12; Stg. 1:12; 5:11).


Ahora ya estamos en condiciones de ver la esencia y característica de esta gran virtud que es hupomone. No es la paciencia del que se sienta y agacha la cabeza con derrotismo, presto a soportar hasta que pase la tormenta que se avecina sobre él. Es el espíritu que puede sobrellevar las cargas por su esperanza inflamada, no por simple resignación; no es el espíritu del que se sienta donde le pilla la tragedia, dispuesto a soportar estáticamente, sino el que conlleva la adversidad porque sabe que está siguiendo un camino que conduce a la gloria; no es la paciencia del que aguarda ceñudamente el fin, sino del que espera radiantemente un nuevo y mejor amanecer. Esta clase de paciencia, fruto de la esperanza, ha sido llamada “constancia viril bajo la desgracia”. Siempre se ha dicho que tiene el trasfondo de andreia, i.e., de coraje. Crisóstomo dice que hupomone es “raíz de todos los bienes, madre de la piedad, fruto que nunca se pudre, fortaleza inexpugnable, puerto que no sabe de tormentas”. La llama “reina de las virtudes, fundamento de las acciones justas, paz en la guerra, calma en la tempestad, seguridad contra los complots”, y ni la violencia del hombre ni los poderes del mal pueden dañarla. Es la cualidad que mantiene a un hombre firme contra los elementos. Es la virtud que puede transmutar en gloria a la desgracia más grande, porque, más allá del dolor, ve la meta. George Matheson, que quedó ciego y fracasó en amores, escribió una oración en la que confiesa que todavía le quedaban fuerzas para aceptar la voluntad de Dios, “no con muda resignación, sino con santo gozo; no sólo sin murmurar, sino con un cántico de alabanza”. Unicamente hupomone puede capacitar a un hombre para reaccionar así. 



viernes, 30 de mayo de 2014

La Iglesia ante la violencia doméstica - parte 4 de 4

¿QUÉ PUEDE HACER LA IGLESIA?
Una solución efectiva al problema de la violencia doméstica tiene que venir de varias fuentes como el hogar, la sociedad, la escuela y la iglesia. Siendo que nuestro tema es el de la iglesia ante la violencia doméstica, consideremos las siguientes acciones concretas que esperamos se realicen en toda comunidad de fe.
La iglesia debe educar a los fieles
Es necesario educar a la congregación sobre las causas y consecuencias de la violencia doméstica. Es posible asistir a una iglesia evangélica por todo un año y nunca oír desde el púlpito cómo enfrentar la violencia doméstica. Muchos líderes piensan que esto no existe en el hogar cristiano. Esta creencia es falsa. Hay líderes, pastores y diáconos que forman parte de los agresores en el cuadro de la violencia doméstica. Hay mucho material bíblico que el pastor puede usar para mostrar las causas y las consecuencias de la violencia doméstica. En la preparación de este ensayo encontramos más de 150 referencias bíblicas a la violencia doméstica. De modo que el pastor que no enseña sobre el tema, no es por falta de base bíblica; puede ser por desconocimiento de los pasajes, pero hay un amplio recurso en la Biblia.
La iglesia debe enseñar a los fieles como enfrentar en forma saludable las situaciones de conflicto. Gran parte de la violencia doméstica ocurre en medio de un conflicto y porque las personas no saben como lidiar sanamente con tal situación. Muchas personas ante un conflicto se ofuscan y pierden su capacidad de razonar sanamente.
La iglesia debe enseñar, desde una perspectiva bíblica, los privilegios y responsabilidades de ser padre y madre hoy en día. Una pregunta que oímos frecuentemente es ¿qué significa ser un padre hoy?. Hay matrimonios jóvenes donde los padres tienen 15, 16, 18 años y no han sido enseñados acerca de sus responsabilidades; además, muchos han tenido una imagen negativa en sus hogares y no han recibido enseñanzas alternativas.
Un tema especial que se debe enseñar es el de la autoridad paternal. ¿Cuándo la autoridad paternal se convierte en una dictadura, o cuándo se convierte en abuso?. Muchos padres no saben cómo distinguir entre el abuso físico y el castigo; por esta razón hay que enseñarles la diferencia.
Cuando se dice que la iglesia debe enseñar no se está pensando sólo en el púlpito o que el pastor va a dar toda la enseñanza. Se puede formar grupos pequeños para discutir estos temas, y se puede invitar a profesionales expertos en el tema. El pastor no tiene que hacer todo, pero si puede buscar recursos que ayudarán a la congregación.
La iglesia debe abrir sus puertas a las víctimas de violencia doméstica
Con la expresión «abrir sus puertas» nos referimos a recibir estas personas y crear un ambiente donde las víctimas se pueden sentir libres para expresar su dolor y experimentar sanidad.
La violencia deja huellas muy profundas. Algunas personas no han podido orientar su vida después del trauma de la violencia. Muchas víctimas han estado buscando un lugar «seguro» donde puedan ser aceptadas y respetadas, un lugar donde no se a sentirán responsables o corresponsables de su dolor. En algunas partes las víctimas han formado un grupo de apoyo entre sí y esto puede ser muy terapéutico.
La iglesia debe extender sus servicios a los abusadores
Esta es una acción que requiere mucho amor, misericordia y sabiduría. Lo más fácil es juzgar y condenar a los abusadores; pero ellos también necesitan ayuda. Muchos están atrapados con sus problemas y con su sentimiento de culpabilidad. Por lo general se trata de personas con una autoestima baja, personas inseguras. La iglesia puede hacer mucho para restaurarlos, primeramente a su hogar y luego a la iglesia.
La iglesia debe informar a sus miembros sobre los recursos legales, sociales y psicológicos que están al servicio de las víctimas de violencia doméstica.
Tales recursos pueden ser de varios tipos (como por ejemplo, gubernamentales, privados, etc.). Es importante mantener la información al día y las líneas de comunicación y colaboración siempre accesibles.
La iglesia debe presentar el modelo bíblico de las relaciones maritales y familiares
Pasajes como Efesios 5:18–6:4 y Colosenses 3:12–21 resultan indispensables. En estos textos Pablo recomienda que la Palabra de Dios reine en la vida de la nueva criatura y, como consecuencia de esto, se transformarán las relaciones: las esposas estarán sujetas a sus esposos, éstos a su vez amarán a sus esposas como Dios amó a la iglesia; los hijos obedecerán a sus padres y madres, y ellos y ellas no provocarán a sus hijos.
CONCLUSIÓN
La violencia doméstica ha existido a través de los siglos. Varias instituciones han tratado de erradicar este mal y no han podido lograrlo. Durante nuestro tiempo, la violencia doméstica se manifiesta con mucho poder, destruyendo vidas y familias. Por lo tanto, la iglesia, en el poder del Espíritu Santo tiene una oportunidad única de luchar contra semejante mal.
Debemos instar a todas nuestras iglesias evangélicas a unirse contra la violencia doméstica. Es tiempo de reconocer y utilizar recursos de todo tipo y luchar contra la violencia doméstica en todas sus dimensiones y manifestaciones.

Debemos hacer un gran esfuerzo para restaurar a las víctimas y sanar a los agresores. Necesitamos solidarizarnos y afírmar el propósito defínido de enseñar, orientar, prevenir y curar en nuestros hogares, nuestras comunidades de fe y nuestras sociedades.



jueves, 29 de mayo de 2014

La Iglesia ante la violencia doméstica - parte 3 de 4

ETIOLOGÍA DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA
Sociólogos, psicólogos teólogos y educadores han tratado de contestar la pregunta sobre el por qué de la violencia doméstica. En el caso de matrimonios donde se han prometido amar y ayudarse mutuamente, ¿cómo se explica que después una persona maltrata tanto a su cónyuge? Lo que es más difícil de contestar es cómo una madre puede matar a sus hijos, o cómo un padre puede abusar de su hija. Diversas investigaciones nos permiten señalar tres grandes grupos de causas, como se describe a continuación.
Causas de origen psiquiátrico
Dentro de las causas psiquiátricas se incluyen factores tales como la personalidad del agresor, el alcoholismo, la drogadicción y las enfermedades psíquicas. Los que aceptan las causas de origen psiquiátrico enseñan que la persona que maltrata a su esposa, o los padres que maltratan a sus hijos, están enfermos mentalmente y están demostrando una conducta patológica. Esta teoría puede contribuir a explicar algunos de los casos, pero no todos. Es conocido que muchas mujeres sufren una depresión después del parto. Algunas madres que sufren de esta depresión no soportan oír al niño llorar y en su desesperación maltratan y aún pueden llegar a matar a sus hijos. También se conoce de hombres que sólo cuando están bajo la influencia del alcohol o la droga maltratan a sus esposas.
Causas de origen psico-social
Puede ser que la agresión ocurra después de una interacción entre los dos cónyuges. Por ejemplo, cuando hay un conflicto porque se le habló mal o porque se le ignoró y se tiende a resolver mediante la agresión. Dentro de las causas de origen psico-social se explica que el agresor o la agresora sufrió mucho abuso o violencia como niño o como adolescente y aprendió que la forma de responder cuando está enojado es mediante la violencia. Se ha dicho que cerca del 95% de las personas que están encarceladas fueron abusadas físicamente cuando eran niños.
Causas de origen social-cultural
Según esta teoría, la violencia es consecuencia directa o indirecta de la estructura de la sociedad global. En otras palabras la violencia doméstica se percibe en función de la violencia presente en las estructuras sociales incluyendo, claro está, sus dimensiones culturales, económicas, políticas, militares, etc. y fomentadas por ellas.
La pecaminosidad de la persona
Podemos añadir una cuarta categoría de inspiración bíblico-teológica. Esta teoría no está diciendo que las personas que no están convertidas a Cristo son los que tratan violentamente a otras personas; lo que sí postula es que las personas pueden ser dominadas por el pecado de tal manera que pierden el control de sí mismas y, en un conflicto u otra situación dada, tienden a agredir o abusar de las otras personas.
Estereotipos que contribuyen a la violencia en el hogar

Estereotipos masculinos

Estereotipos femeninos

1. Los hombres son:

1. Las mujeres son:

independientes
libres
fuertes
inteligentes
valientes
objetivos
racionales
activos
individualistas
duros
feos
libres sexualmente
libres para el placer

dependientes
relativas «a»
débiles
no inteligentes
temerosas
subjetivas
emocionales
pasivas
altruístas
tiernas
símbolo de la belleza
sexualmente reprimidas
reprimidas para el placer

2. El hombre se «hace a sí mismo».

2. La «naturaleza» hace a la mujer.

3. El hombre es «el que trabaja», «el que provee económicamente a la familia».

3. La mujer es la aliada del hombre, en tanto «encargada de las responsabilidades domésticas y la crianza de los hijos».

4. El hombre es «la máxima autoridad en el hogar».

4. La autoridad de la mujer, para tener peso, debe estar «legitimada» por el hombre.

5. El hombre es «el juez en última instancia» de todo lo que ocurre en la familia.

5. La mujer/madre es incondicional a los hijos y el esposo.

6. El hombre es «el guardián de los valores de la familia».

6. La mujer es la responsable de la circulación de afectos en la familia.

7. El hombre es «el encargado de disciplinar y castigar».

7. La mujer es la «dueña» del hogar.


¿Quiénes son las víctimas?
La lista es larga. Son las esposas, son los esposos, son los niños, son los ancianos. Claro que no hay comparación entre la cantidad de esposas que son víctimas en relación a la cantidad de esposos que son abusados físicamente. Se calcula que la mitad de las esposas (50%) son víctimas de alguna forma de abuso, mientras que entre los esposos sólo es un 5% aproximadamente.
Los niños son víctimas del abuso físico. Cuando vivíamos en San José, Costa Rica y nos traían casos de niños golpeados por sus padres, los enviábamos al Hospital de Niños donde se podía ver a muchos niños maltratados por sus padres. Estos padres eran médicos, albañiles, abogados, dentistas y aún pastores.
Los ancianos son víctimas de abuso físico. A muchos ancianos se les pega, se les maltrata, se les grita, y se les quita sus pertenencias. Y mucho de esto es hecho por sus propios hijos o familiares.
¿Quiénes son los agresores?

Puede ser una madre o un padre; puede ser un hermano o una hermana; puede ser un tío o una tía. Como se dijo anteriormente, es difícil comprender como un ser «querido» pueda cometer estos actos. Los abusadores tienen algunas cosas en común. Se piensa que dentro de todo abusador hay una persona herida, una persona que ha sufrido y no ha encontrado cómo curar esa herida, una persona que ha sido abusada y no ha encontrado cómo superar su propio problema. En un artículo titulado Cuando los padres matan, publicado en el periódico Los Ángeles Times, el 20 de septiembre de 1995, aparece la cita siguiente: «hay dos clases de padres que matan a sus hijos. El padre que está tan involucrado emocionalmente con su familia que no puede distinguir entre su persona y la de su familia, es una relación patológica. El otro padre es aquel que es dominante y quiere controlar a su familia hasta en los detalles más mínimos y cuando piensa que está perdiendo control, opta por matar a sus hijos y cónyuge».


miércoles, 28 de mayo de 2014

La Iglesia ante la violencia doméstica - parte 2 de 4

CLASES DE ABUSOS
El abuso físico
Posiblemente la violencia doméstica más conocida es el abuso o violencia física. El abuso físico incluye pegar, quemar, pellizcar, halar el cabello, escupir, morder, golpear, quebrar los huesos y aún el cráneo.
1. Abuso físico entre hermanos: Algunos ejemplos bíblicos de la violencia física. En Génesis 4:1–8 tenemos el primer incidente de violencia física en el hogar en el caso de Caín contra Abel. El fratricidio nos demuestra la causa de envidia acerca de cosas espirituales, quedar bien con Dios. Eran sólo dos hermanos y sin embargo tan fuerte fue la envidia que Caín mató a su propio hermano.
Otro ejemplo bíblico del abuso físico y también relacionado con deseos o inquietudes espirituales es el caso de Jefté y el sacrificio de su hija. El relato se encuentra en el libro de Jueces 11:29–40. Es sumamente difícil comprender las razones de Jefté. En Levítico 18:21; 20:2–5 Dios condena los sacrificios de los hijos; no era algo que Dios pedía de las personas. Notemos que en el bien conocido caso de Abraham, Dios le pide que sacrifique a su único hijo Isaac pero al final Dios no le permite que lleve a cabo este sacrifício.
Ciclo de violencia doméstica

2. Abuso físico contra esposas: Recordamos el caso de la esposa de un pastor que lo acusó de golpearla y el pastor dijo que «solamente la había empujado levemente». A veces es difícil reconocer el impacto de la violencia física. En cierta ocasión otro pastor salió de la iglesia un domingo por la mañana donde dirigió el culto a las 11:00 A.M. y a la 1:00 P. M. nos llamaba desde el cuartel de la policía donde estaba detenido por haber golpeado a la esposa.
Se ha determinado clínicamente que podemos identificar un «ciclo de violencia» en las relaciones abusivas contra las esposas. Las tres etapas documentadas en la atención médica y psicológica de mujeres maltratadas son: crecimiento de la tensión, estallido de violencia, y fase de «luna de miel» con aparente cambio de actitud y conducta por parte del agresor (incluyendo remordimiento, promesas de cambio, y afecto sobrecompensatorio). La pregunta sobre por qué a las mujeres maltratadas les resulta tan difícil romper con la relación violenta puede contestarse con una lista de posibles causas, tales como éstas:
Tienen un concepto negativo de sí mismas.
Creen que sus maridos se van a corregir (de la «enfermedad» que tienen)
Tienen una situación económica difícil.
Tienen hijos que necesitan el soporte económico de un padre.
Dudan de poder salir adelante solas.
Creen que el divorcio estigmatiza.
Piensan que es difícil para una mujer con hijos conseguir trabajo.
La mujer golpeada «ama» al hombre y siente que no va a poder sobrevivir emocionalmente sin él.
Tiene miedo de que él la mate, lastime a los niños, a sus familiares o a él mismo.
No tiene apoyo de familiares y amigos.
3. Abuso físico contra los hijos: Este año, como en años anteriores, muchas madres han matado a sus hijos, y muchos padres han matado a sus hijos. A veces niños de meses, otras veces niños de pocos años A menudo el castigo físico ha sido tan severo que la criatura queda muerta.
4. Abuso físico contra los padres: Al tiempo de escribir este ensayo, en el estado de California se está juzgando a dos hermanos, los hermanos Meléndez. Están acusados de matar a sus padres para poder disponer del dinero. Los hijos alegan que tuvieron que matar a sus padres porque ellos les castigaban y que uno de los hermano fue incluso seducido sexualmente por su padre. Otros hijos también han alegado que fueron víctimas de mucho abuso físico y ellos tuvieron que matar a sus padres
5. Abuso físico contra los abuelos: Hay nietos que maltratan a sus abuelos, le quitan el dinero, o no los alimentan bien; muchas veces los dejan abandonados en un rincón o cuarto de la casa.
El abuso sexual
El abuso sexual se manifiesta en varias maneras. A veces es por medio del incesto. Se dice que 1 de cada 8 mujeres en los Estados Unidos es víctima de algún tipo de incesto. También el abuso sexual puede manifestarse de maneras diversas: mediante una conducta sexual inapropiada, exigiendo el sexo anal, u oral, besando en cierta forma, tocando a la persona en un lugar o en forma inaceptable, y otras por el estilo. Las víctimas de abuso sexual pueden ser esposas, esposos, niños, familiares, y de vez en cuando hombres.
Poco tiempo atrás una señora llamo a su consejero pastoral preguntándole qué debería hacer en la siguiente situación: su esposo había tocado a su hija (que es hijastra de su esposo) en una forma y en un lugar inapropiado. Afortunadamente esta madre le creyó a su hija y confrontó oportuna y debidamente a su esposo. En muchos casos, sin embargo, la madre no le cree a su hija y esta niñita pasa muchos años de su niñez y adolescencia con ese trauma sin tener a quién contárselo.
Dos ejemplos bíblicos resultan ser ilustraciones dramáticas. En 2 Samuel 13 tenemos el caso de abuso sexual de Amnón contra Tamar, su medio hermana. Este caso revela lo que ocurre en casos de incesto. Es un miembro de la familia, casi siempre es algo premeditado, y la víctima no tiene cómo defenderse. Otro ejemplo de abuso sexual es el episodio que se encuentra en 2 Samuel 11, el abuso de David contra Betsabé. También notamos que se trataba de una mujer indefensa, llamada por el Rey de Israel; ella no podía hacer otra cosa que ceder y someterse. Aunque ella no era miembro de la familia, el hecho ocurrió en la casa de David y luego de la muerte de su marido (en la cual también estuvo implicado el rey, según el texto) Betsabé se convirtió en una de las esposas del rey.
El abuso emocional
El abuso emocional puede definirse como un ataque contra la vida emocional o estado mental de la persona; esto puede ser mediante humillaciones, insultos, burla, amenazas, ataque contra la autoestima y manipulando el sentido de realidad de la persona. Es difícil separar el abuso emocional del abuso sexual o físico porque durante esos abusos también se maltrata la autoestima y el sentimiento de la integridad del ego. En algunas ocasiones puede haber un abuso emocional separado del abuso físico y sexual, pero siempre que hay un abuso sexual o físico se afecta la vida emocional de la persona.
Es significativa la cantidad de niños que son víctimas de abuso emocional de parte de sus padres. Oímos con mucha frecuencia como un padre o madre le grita a sus hijos, «eres un tonto» o «como puedes ser tan bruta», «¿qué te pasa?, ¿por qué eres tan lerdo?, ¿por qué no puedes ser como tu hermano o hermana»?. El abuso emocional, ya sea solo o parte del abuso físico o sexual, produce daños que son muy difíciles de sanar.
El abuso espiritual
El abuso espiritual puede definirse como un ataque contra la vida espiritual de la persona. Puede infligirse de diversas formas: por ejemplo, mediante manipulaciones, donde se prometen favores espirituales que no se pueden cumplir; jugando con las aspiraciones o anhelos espirituales de las personas; o privando a esta persona de sus derechos espirituales. También hay abuso espiritual cuando se burla de la experiencia religiosa de la persona. Hay casos donde no se le permite a la esposa o al hijo ir a la iglesia. Otras veces se les obliga a participar en determinados rituales y otras actividades que también implican violencia espiritual.
El abuso social

Hablamos del abuso social que ocurre cuando a la persona se le restringe toda actividad social; cuando está «presa en su propio hogar». La persona no puede tener amistades si el cónyuge no le permite; también puede ser el caso de niños a quiénes no se le permite jugar con otros niños, ni tener amistades. 


martes, 27 de mayo de 2014

La Iglesia ante la violencia doméstica - parte 1 de 4

INTRODUCCIÓN
Hoy día es difícil leer un periódico o una revista familiar donde no se hable de la violencia doméstica. Se hace referencia a la violencia doméstica en las escuelas, los hospitales, y en los juzgados. Posiblemente el único lugar donde no se considera ni se trata adecuadamente el tema de la violencia doméstica es en la iglesia. La iglesia es una de las instituciones llamada a condenar la violencia doméstica y a señalar qué se puede hacer para corregir este mal.
En este capítulo nos proponemos lo siguiente: señalar algunas de las estadísticas que indican la seriedad de la violencia doméstica, mostrar los distintos aspectos de la violencia doméstica, discutir su etiología, y considerar algunas de las soluciones que la iglesia puede adoptar. Este ensayo no se limita a la violencia doméstica marital, sino también a la violencia doméstica contra los niños, entre hermanos y aún la violencia doméstica en contra de los ancianos.
Durante el año 1995 varios acontecimientos en los Estados Unidos llamaron la atención en forma poderosa en relación al mal y a la frecuencia de la violencia doméstica. Uno de ellos fue el juicio del famoso ex-deportista O.J. Simpson por el asesinato de su ex-esposa, Nicole Brown Simpson, y el joven Ronald Goldman. Otro incidente que llamó la atención fue el crimen que cometió Susan Smith contra sus dos hijitos, Michael de 3 años y su hermano Alexander de 14 meses. Al principio ella dijo que alguien le había robado el carro con los dos niños. Días después confesó que ella los había matado. Francamente estos dos incidentes son la punta de un témpano de hielo.
En los Estados Unidos se conoce más acerca de la violencia doméstica porque los noticieros son muy sensacionalistas y se publica mucho acerca de estos acontecimientos. Pero no se trata de un mal sólo en los Estados Unidos sino en muchos países del mundo. En su libro Violencia en la familia, los autores Grosman, Masterman y Adamo, presentan un panorama mundial del estado de la violencia doméstica. El libro fue escrito en el año 1989, pero creemos que hoy la situación es la misma o peor en muchos de estos países.
ESTADÍSTICAS: SERIEDAD Y FRECUENCIA DE ESTE MAL
En Escocia, en un estudio realizado nace unos años se usó como fuente de información los datos de acusaciones registrados en todos los distritos de Edimburgo y Glasgow. La violencia física y su amenaza representaron el 11.1% de todas las ofensas informadas a la policía. El 4.8% consistió en casos de agresiones en el seno de la familia. Dentro de este último el 47.3% de los casos la víctima fue una mujer.
En Inglaterra, se calcula que de 20,000 a 50,000 mujeres son golpeadas cada año. Otros autores estimaron la incidencia del maltrato contra mujeres en una localidad de Gran Bretaña y concluyeron que uno de cada cien a doscientas mujeres son físicamente abusadas por su cónyuge o compañero. Otra estadística afirma que el 30% de todos los homicidios tuvo lugar en el marco de disputas domésticas.
En Canadá, se ha estimado que una mujer casada o concubina de cada diez es golpeada por su marido o compañero.
En España, según datos suministrados por el Ministerio del Interior, el promedio de denuncias presentadas por mujeres agredidas alcanza a 1,300 casos mensuales. Por su parte, la policía de Hamburgo ha registrado de 10 a 12 casos diarios de violencia doméstica, con mayor frecuencia los fines de semana y los días feriados.
En la República Federal Alemana se entrevistó a 332 mujeres casadas entre las edades de 18 a 70 años. El 18% declaró que fueron forzadas a tener relaciones sexuales con su marido en contra de su voluntad. En Australia, el 13% de 13,000 encuestadas dijo que habían sido violadas por su marido. En los Estados Unidos se estima que el número de mujeres golpeadas supera los 15 millones anualmente. En un estudio que se hizo, el 55% de los hombres admitió que había castigado a su esposa al menos una vez, y el 25% que la había maltratado varias veces al año.
Violencia contra la mujer
Se calcula que entre un tercio (33%) y la mitad de todas las mujeres asesinadas, el crimen fue cometido por el esposo, el novio o el amante, comparado con 4% de hombres que fueron asesinados por esposas, novias o amantes.
Se puede estimar que la mitad de todas las mujeres experimentarán algún tipo de violencia o maltrato de parte de sus esposos durante su vida matrimonial.
Entre 22% a 35% de todas las mujeres que acuden a una sala de emergencia, lo hacen debido a heridas ocasionadas por varias formas de violencia doméstica.
En 1991, 4 millones de mujeres fueron golpeadas por sus cónyuges en los Estados Unidos; y 1,320 mujeres fueron asesinadas en situaciones de violencia doméstica.
A continuación ofrecemos una lista de señales de peligro que una mujer puede usar para determinar si se encuentra en una relación abusiva.
Si tiene miedo de dar su una opinión diferente a la de su pareja.
Si el marido o el amante es sumamente celoso y la acusa injustamente de tener relaciones sexuales con otros hombres.
Si la somete a actos sexuales humillantes. Si la ha violado.
Si la amenaza con suicidarse si lo deja.
Si siempre trata de complacer al marido para que este no se enoje.
Si el marido o el amante le quita el dinero que gana y le prohibe tener amistades.
Si maltrata a sus hijos o a sus mascotas para herirla.
Si le pega cuando está embarazada.
Si tiene que disculparse con la gente por la forma en que su esposo la trata.
Si él se burla de sus creencias religiosas, de su familia, o de sus ideas. Si la crítica o la insulta constantemente.
Si él acostumbra pegarle a solas o enfrente de sus hijos. Si le deja moretones, la hace sangrar o le ha quebrado sus huesos.
Si se siente sola o aislada.
Abuso con los hijos (niños)
Abuso físico
Las formas del abuso físico contras niñas y niños incluyen ronchas, magulladuras; contusiones, laceraciones, abrasiones; fracturas de huesos y fracturas de cráneo en particular; quemaduras y heridas, cortaduras y pinchazos. Además es muy fuerte el abandono y la negligencia con que suele tratárseles.
Abuso emocional
Se trata de situaciones en que se ridiculiza a los niños, y se les hace sentir vergüenza, culpa y temor.
Abuso sexual
En esta categoría se incluye el incesto, la prostitución y la pornografía.
Hemos aludido sólo a algunas estadísticas pero éstas nos sugieren que el mal es mundial, que se encuentra en todo nivel de las sociedades y que es algo que necesita atención inmediata de parte de la iglesia.
Definición de violencia doméstica

La violencia ha sido definida como una intervención o un acto empleado con el fin de hacer daño o de humillar a otra persona. La violencia es la intención de una persona de usar la fuerza física y/o verbal para manifestar el deseo de poner fin a un conflicto. La violencia está presente dentro de la relación de dominio de un individuo hacia otro, empleando medios sutiles y/o evidentes para conseguir la apatía y anulación del otro. La violencia es el abuso de la autoridad y de la fuerza que algunas personas tienen en la familia. Debemos reiterar que no siempre se usa la fuerza física; también puede tratarse de la manipulación verbal o emocional. Este abuso puede darse entre esposos, entre padres e hijos y entre familiares dentro del mismo hogar.



domingo, 25 de mayo de 2014

Cómo hacer que tu actitud sea lo más valioso que tengas

El ex-jugador de béisbol de los Yankees y reconocido por el Salón de la Fama, Yogi Berra, a menudo se le menciona por haber dicho: «La vida es como el béisbol; es el noventa y cinco por ciento mental, y la otra mitad es física». La matemática del ex-receptor y gerente puede que no sea perfecta, pero él entiende el poder que tiene el pensamiento sobre la habilidad de una persona de tener éxito. ¿Cuántos trabajos pierde la gente todos los días debido a asuntos relacionados con las actitudes? ¿Cuántas veces no se les da el ascenso a algunas personas debido a la manera en que tratan a su trabajo y a los demás? ¿Cuántos matrimonios se destruyen? Sería imposible calcular.
Nadie debería perder su trabajo, un ascenso, o destruir un matrimonio debido a una mala actitud. ¿Por qué? Porque la actitud de una persona no es algo fijo, es una elección. El pastor, profesor y autor Chuck Swindoll dice:
La actitud, para mí, es más importante que la educación, que el dinero, que las circunstancias, que los fracasos, que los éxitos, que lo que otra gente piense o diga o haga. Es más importante que la apariencia, los dotes, o las habilidades. Hará que una compañía … una iglesia … un hogar prospere o se vaya para abajo. Lo más notable es que nosotros podemos elegir todos los días qué actitud vamos a adoptar ese día. No podemos cambiar nuestro pasado … no podemos cambiar el hecho de que la gente actúa de cierta manera. No podemos cambiar lo inevitable. Lo único que podemos hacer es jugar con la pieza que tenemos, y ésa es nuestra actitud.… Estoy convencido de que la vida es diez por ciento lo que me sucede a mí y noventa por ciento cómo reacciono ante ello. Y así es contigo.… [Estamos] a cargo de nuestras actitudes.
Cómo escoger el camino correcto
1. Hazte responsable de tu actitud
La cantante Roberta Flack recuerda: «Mi madre había estudiado sólo hasta el segundo año de secundaria, y mi padre hasta el tercer año de primaria, pero ambos eran muy cultos. Hablaban bien, y sus valores eran altos. Nos inculcaron que la situación que uno vive no tiene que vivir en uno». Nuestras actitudes no vienen de nuestras circunstancias o de nuestra historia personal. La actitud no viene de algo externo a nosotros. Viene de dentro.
La primera regla para ganar es no vencerse a uno mismo. Si tu actitud no es tan buena como podría serlo, y no aceptas la responsabilidad personal de ella, entonces te estás venciendo a ti mismo. Pero, si te miras al espejo y puedes honestamente decir: «La actitud que tengo es responsabilidad mía y de nadie más», entonces estás en buen camino.
2. Evalúa tu actitud actual
Para mejorar tu actitud, necesitas evaluar dónde te encuentras. Esto puede llevar algo de tiempo, y dependiendo de qué tan consciente estás de ti mismo, podría incluso ser difícil. La clave es tratar de verte objetivamente, separarte de tu actitud. Tu meta no es condenarte a ti mismo; es verte claramente para que puedas hacer cambios positivos en tu manera de pensar. Aquí está el proceso:
Identifica sentimientos problemáticos contigo mismo. Muchas veces nuestros sentimientos desempeñan un papel activo mucho antes de que estemos conscientes de ellos intelectualmente. Así que comencemos con los sentimientos. ¿Cuándo te sientes peor contigo mismo? Escribe tus respuestas.
Identifica sentimientos problemáticos para con los demás. Los asuntos de actitud a menudo se relacionan con otras personas. ¿Qué es lo que te da más problemas cuando tratas a los demás? Una vez más, escribe tus respuestas.
Identifica pensamientos problemáticos. Nosotros somos la suma de nuestros pensamientos, y no podemos comportarnos ni un minuto de una manera inconsecuente con nuestra manera de pensar. Así que la pregunta que debes contestar es ésta: ¿Qué pensamientos negativos controlan de manera consistente tu mente? Escribe tus respuestas.
Si simplemente lees estas preguntas sin realmente tomar el tiempo para pensar con detenimiento y escribir tus respuestas, entonces quiero animarte a que lo hagas ahora mismo. ¿Por qué? Porque no podrás mejorar tu actitud a menos que sepas lo que en este momento la está impactando negativamente. Cuando los leñadores profesionales están tirando troncos al río y descubren un atolladero, se trepan a un árbol grande cerca del río para poder ver el problema y encontrar la causa. Lo que buscan es el tronco clave que está creando el problema; una vez que lo sacan, el río se encarga del resto. Una persona inexperta podría pasarse horas, días, hasta semanas moviendo troncos sin obtener resultado. Tu actitud podría ser algo similar. No tienes necesariamente que cambiar todas tus ideas, sólo aquellas que están impidiendo que la actitud positiva fluya en ti.
3. Desarrolla el deseo de cambiar
El deseo de cambiar es la clave para el crecimiento en todas las áreas de la vida. Irónicamente, la mayoría de la gente desea mejorar, pero resisten el cambio al mismo tiempo. El problema es que no se puede lograr lo uno sin lo otro. El cambio es posible, pero sólo si verdaderamente lo quieres. Como observó Fred Smith: «Eres de la manera que eres porque así es como quieres ser. Si realmente quisieras ser diferente, estarías en el proceso de cambio ahora mismo».
Se dice que el comediante Jerry Lewis dijo que el mejor regalo de bodas que recibió fue una grabación en video de toda la ceremonia. ¿Por qué fue su regalo favorito? Él dijo que era porque cuando las cosas se ponían malísimas en su matrimonio, se iba solo a su cuarto, cerraba la puerta, ponía la grabación de atrás para adelante, y salía de ese cuarto ¡como un hombre libre!
Por supuesto, cambiar nunca es así de fácil. Lleva mucho tiempo, enorme cantidad de energía, perseverancia, y—por supuesto—deseo. Esa no es una decisión que se hace una vez y se olvida. Necesitas cultivar ese deseo a diario. Se dice que cuando Earl Weaver, quien fue una vez el gerente de los Baltimore Orioles de la liga mayor de béisbol, no estaba contento con la decisión de un árbitro, solía salir de la caseta y se ponía a gritarle: «¿Vas a mejorar o esto es lo mejor que puedes hacer?». Si quieres cambiar de actitud, necesitas formularte una pregunta parecida: ¿Vas a continuar esforzándote y tratando de mejorar, o esto es lo mejor que puedes hacer?
4. Cambia tu actitud cambiando tus pensamientos
Norman Vincent Peale, autor de The Power of the Plus Factor [El poder del factor adicional], escribió que una vez pasó por un establecimiento donde hacían tatuajes en las calles serpenteantes de Kowloon en Hong Kong. En la ventana había dibujos de cientos de selecciones de tatuajes que ofrecía el artista que trabajaba allí. Uno de ellos realmente lo impactó. Decía: «Nacido para perder».
Peale estaba aterrado de que alguien en verdad pudiera pedir que se lo escribieran permanentemente en su piel. Él entró a la tienda y le preguntó al artista chino: «¿Hay alguien que de veras tenga esa frase terrible ‘Nacido para perder’ tatuada en su cuerpo?».
«Sí, a veces», contestó el artista.
«Pero, realmente no puedo creer que alguien en su sano juicio vaya a hacer eso».
El artista dio unos golpecitos en su frente, y en un inglés un tanto mal pronunciado dijo: «Antes de tatuar en el cuerpo, tatuar en la mente».
La mente humana tiene un tremendo poder en nuestras vidas. Lo que capta y mantiene nuestra atención determina nuestras acciones. Por esta razón, el lugar donde nos encontramos hoy en día es el resultado de los pensamientos dominantes que están en nuestras mentes. Así también, la manera en que pensamos determina nuestras actitudes. Pero como ya lo he dicho, la buena noticia es que tú y yo podemos cambiar eso. Tú puedes controlar tus pensamientos, y debido a eso, tú puedes controlar tu actitud.
Hagamos un experimento que te mostrará lo que quiero decir. Primero, toma unos minutos para pensar en el lugar donde vives. No hay problema. Decidiste pensar en eso, y lo hiciste. Muy bien, ahora quiero que pienses en otra cosa. Imagina por un momento que el lugar donde vives se ha consumido en un incendio, y que todo se ha perdido. ¿Qué clase de respuesta emocional tuviste? Quizás te pusiste triste porque se habrían perdido muchas cosas irreemplazables en un incendio. Quizás te pusiste contento porque tu situación actual es terrible y un nuevo comienzo te haría bien. Lo que quiero decir es que tus pensamientos incitan tus emociones. Eso es algo clave, y aquí está la razón:
Premisa principal: Podemos controlar nuestros pensamientos.
Premisa secundaria: Nuestros sentimientos vienen de nuestros pensamientos.
Por lo tanto: Podemos controlar nuestros sentimientos cambiando la manera en que pensamos.
¿Por qué es importante eso? Porque tu actitud es tu enfoque emocional hacia la vida. Es el marco a través del cual ves eventos, otra gente, incluso a ti mismo. Por eso es que creo en el dicho: «Tú no eres lo que piensas que eres, pero lo que piensas … eso eres».
El entrenador de ventas Brian Azar dice: «Las ventas no se hacen o deshacen dentro de la oficina de un posible comprador. Se hacen o deshacen dentro de ti». En ventas, si tu actitud es positiva y crees que puedes ayudar al posible comprador con tu producto o servicio, entonces la tarea más difícil ya está hecha. Todo depende de tu manera de pensar. Lo mismo también ocurre en otras profesiones.
Una vez mientras estaba hojeando un ejemplar de la revista deportiva de ESPN, vi una propaganda de Adidas que cautivó mi atención. Aquí está lo que decía:
Imposible es sólo una palabra grande aventada por hombres pequeños que encuentran que es más fácil vivir en el mundo que han recibido que explorar el poder que tienen para cambiarlo. Imposible no es un hecho, es una opinión. Imposible no es una declaración, es un reto. Imposible es potencial, imposible es temporal. Imposible no es nada.
La mayoría de las grandes obras en este mundo fueron hechas por hombres y mujeres que no creían que lo que estaban haciendo era imposible. El talento es ciertamente beneficioso, pero solo la actitud correcta puede liberarlo para alcanzar su potencial.
5. Desarrolla buenos hábitos
Una mujer fastidiada de edad media se acercó a la empleada de la librería de su vecindario. «Siempre que vengo a comprar un libro que tiene un gran éxito de ventas, ya se les ha agotado», criticó ella. «¿Por qué no pueden ustedes aprender a abastecer el inventario de su tienda de manera más eficiente?».
«Lo lamento mucho», pidió disculpas la empleada. «¿Cuál es el título del libro que quiere comprar?».
«Se llama Cómo permanecer joven y bella», respondió la mujer.
«Muy bien», respondió la empleada. «Pediré Cómo permanecer joven y bella, y pondré el sello de ‘urgente’ en el pedido».
Gran parte de lo que hacemos todos los días viene de conductas habituales. A través del tiempo, hemos desarrollado una forma de enfocar la vida. Tratamos a la gente de una manera en particular, como lo hizo la señora de la librería. Si deseamos obtener resultados diferentes de la vida, entonces no es suficiente tan sólo con cambiar nuestra manera de pensar. También necesitamos cambiar nuestros hábitos. ¿Por qué? Porque de lo contrario regresaremos a nuestra vieja manera de pensar. De hecho, algunos recomiendan cambiar primero la conducta. El psiquiatra William Glasser dice: «Si quieres cambiar tu actitud, comienza con un cambio de conducta. En otras palabras, comienza a jugar el papel, de la mejor manera que puedas, de la persona que preferirías ser, la persona que más te gustaría ser. Gradualmente, la persona vieja y temerosa se desvanecerá».
No sé cuál viene primero, si los pensamientos o los hábitos. Es como la pregunta del huevo y la gallina, pero sí sé esto: ambos están conectados. He aquí cómo pienso que funcionan:
Como puedes ver, los pensamientos negativos conducen a creencias negativas. Esas creencias se convierten en la base de las decisiones equivocadas, las cuales conducen a acciones equivocadas. Cuando esas acciones equivocadas se repiten continuamente, desarrollamos malos hábitos, los cuales hacen que la mala actitud sea perpetua. Y esa mala actitud incita pensamientos negativos. Puede ser un círculo vicioso. No obstante, tú puedes romper el ciclo cultivando pensamientos positivos y desarrollando buenos hábitos.
Afortunadamente, los hábitos no son instintos. Son acciones o reacciones que hemos adquirido a través del tiempo. Si puedes precisar la causa original del pensamiento que incita tu mal hábito, entonces podrás cambiarlo.
6. Controla tu actitud a diario
Uno de los descubrimientos más importantes de mi vida fue el darme cuenta que a menudo ponemos demasiado énfasis en la toma de decisiones y muy poco en el manejo de las decisiones que ya hemos tomado. Este descubrimiento fue tan importante para mí que escribí un libro que llamé Today Matters. La tesis del libro es que la gente de éxito toma decisiones correctas al comienzo y luego maneja esas decisiones a diario. Tú puedes decidir tener una buena actitud, pero si no haces planes para manejar esa decisión a diario, entonces posiblemente vas a terminar exactamente donde comenzaste. Pero aquí está la buena noticia: mantener la actitud correcta es más fácil que recuperar la actitud correcta.
¿Cómo haces eso? Un proverbio chino que encontré nos da discernimiento: «Asume una alegría que no sientes, y en poco tiempo sentirás la alegría que asumiste». O como dice el editor y publicador Elbert Hubbard: «Sé agradable hasta las diez de la mañana y lo que queda del día se encargará del resto». Cuando te levantes en la mañana, necesitas acordarte de la decisión que hiciste de tener una actitud positiva. Necesitas manejar tus pensamientos y dirigir tus acciones para que sean consecuentes con tu decisión.

Si te responsabilizas de tu actitud—reconociendo que puede cambiar tu manera de vivir, manejándola todos los días, cultivando y desarrollando pensamientos y hábitos positivos—entonces podrás convertir a tu actitud en tu posesión más valiosa. Se podrá convertir en lo que marque la diferencia en tu vida, abriendo puertas y ayudándote a vencer grandes obstáculos.