sábado, 21 de mayo de 2016

Cómo ven los distintos géneros la comunicación

En el marco de un seminario, les pedimos a los hombres y a las mujeres que identificaran qué era lo que más los frustraba en el estilo de comunicación del sexo opuesto. Aquí tenemos una lista con algunas de sus respuestas:
Lo que las mujeres dijeron acerca de los hombres
No comparten lo suficiente sus sentimientos ni emociones. Parece que hubieran nacido discapacitados emocionalmente.
Cuando miran deportes parecen entrar en trance, y lo mismo sucede cuando saco ciertos temas. No pueden manejar más de una tarea o un tema a la vez.
Pareciera que los hombres piensan que pueden hacer las cosas mejor, aunque no sea así. Y no les gusta pedir consejo, aunque los ayude.
No escuchan bien. Siempre tratan de solucionarnos los problemas.
Los hombres necesitan más intuición; debieran bajarse del tren de la objetividad.
Los hombres necesitan aprender a disfrutar de ir de compras como nosotras lo hacemos. No saben lo que se pierden.
Los hombres necesitan más sensibilidad, más preocupación, más compasión y más empatía.
Me gustaría que los hombres no se sintieran tan amenazados por las ideas y las perspectivas de las mujeres.
Están demasiado involucrados en su trabajo o en su carrera. Desean tener una familia, pero no se involucran.
Relación sexual: esa es la palabra clave. ¿Acaso piensan en alguna otra cosa? Son como un horno de microondas. Aprietas un botón y ya están cocinando. El botón de encendido de ellos nunca está apagado.
Aquí tenemos algunas otras respuestas que se grabaron en el entorno de un grupo:
Los hombres piensan demasiado. En la vida hay otras cosas además de pensar.
Me gustaría que no pensara que siempre tiene que definir todo. Me siento como si le hablara a un diccionario. Todas las semanas durante el último año mi esposo ha dicho: «¿Qué quieres decir? No puedo hablar contigo si no comprendo tus palabras. ¡Dame más hechos, no malditos sentimientos!» Bueno, algunas veces no puedo presentarle hechos y definiciones. ¡Los hombres no debieran vivir solo a base de definiciones!
Me parece que los hombres no entienden la diferencia que existe entre compartir sus sentimientos y lo que piensan acerca de ellos. La mayor parte del tiempo tienden a intelectualizar. ¿Por qué los hombres tienen que pensar para saber cómo se sienten? Que sencillamente lo digan sin editarlo. No tienen que responder como un libro de texto o editar todo lo que comparten. Me pregunto si el hombre se siente amenazado por su lado emocional. Por supuesto, no siempre se pueden controlar las respuestas emocionales, ¿y qué?
Mi esposo es ingeniero y tendría que verlo cuando vienen sus amigos ingenieros. ¡La casa se transforma en una conferencia cerebral, cognitiva! Todos los hechos son lógicos. Entran con sus reglas de cálculos y sus calculadoras y pareciera que la casa queda vacía de toda respuesta emocional. Hablan, pero no revelan nada. Comparten pero en la superficie. Se sienten a salvo y seguros. Algunas veces siento unos deseos tremendos de entrar en la habitación y comenzar a compartir emociones con toda clase de palabras emotivas y luego comenzar a llorar para ver cuánto tiempo les llevaría a algunos de ellos disparar como un rayo por la puerta, saltar por la ventana o esconder el rostro detrás de una revista. Vaya, podría amenazar a diez hombres en menos de un minuto. Nunca me había dado cuenta del poder que tenía. Lo haré la próxima vez que vengan.
¿Qué hay de los hombres? ¿Qué es lo que los frustra de las mujeres? Generalmente es lo opuesto a lo que las mujeres dicen que a ellas les frustra de los hombres.
Lo que los hombres dicen acerca de las mujeres
Son demasiado emotivas. Necesitan ser más lógicas.
¿Cómo pueden pasar tanto tiempo conversando? Con decir las cosas una sola vez es suficiente. La mayoría de ellas se van por las ramas. Me gustaría que llegaran más rápido a lo esencial y que por lo menos identificaran el tema del que están hablando.
Son demasiado sensibles. Siempre se sienten heridas en sus sentimientos.
¿Por qué lloran con tanta facilidad? Para mí no tiene sentido.
Pienso que la mayoría de las mujeres son adictas a las compras. Se les encienden los ojos cuando ven un centro comercial.
Cambian tanto. Me gustaría que reflexionaran y mantuvieran el resultado de esa reflexión.
Tal vez piensan que podemos leer la mente, pero no podemos. No creo que ellas tampoco puedan.
¿Qué tiene de malo la atracción sexual? El sexo es grandioso; lo que sucede es que ellas no tienen mucho interés. Para interesarlas hay que tomarse todo el tiempo del mundo.
Piensan que tienen el don espiritual de cambiar a los hombres. Debieran renunciar. No se nos puede arreglar y además no lo necesitamos.
Se involucran demasiado con las demás personas y con sus problemas.
Las mujeres son temperamentales y negativas. No se las puede satisfacer.
Me encantaría que dejaran de lado algunas cosas. Siempre están tratando de arreglar algo que se ha roto.
Aquí tenemos algunas otras respuestas adicionales de lo que los hombres han respondido en seminarios:
Comprendo su necesidad de hablar acerca de nosotros y de nuestra relación. Se me ha ocurrido pensar que existe una manera correcta y una incorrecta para hablar acerca de estas cosas. Si no se tiene cuidado, las cosas se pueden ir de las manos. Es mejor ser lo más racional posible. Si uno permite que se involucren demasiado las emociones, nunca se pueden tomar buenas decisiones, y si se vuelve demasiado personal, alguien puede salir herido. Al mantener un poco de distancia se avanza mucho, cuando se trata de muchas de estas cosas.

En primer lugar, es importante establecer cuáles son los puntos que se van a tratar. No creo que las mujeres lo hagan muy bien. Captan lo primero que les viene a la mente y se involucran en eso totalmente de manera emocional. Cuando quieres llegar a un acuerdo, te encuentras discutiendo acerca de todo lo que sucede debajo del sol, y nadie queda feliz. Creo que el problema debe definirse al comienzo. Si puede decirme exactamente qué es lo que le molesta, podemos manejarlo de manera lógica. Si no lo puede hacer, entonces no tiene sentido hablar acerca de ello.